320 páginas
Emerie llega a Nueva York para comenzar su nuevo trabajo como terapeuta familiar. Ha alquilado para su consulta una gran oficina compartida en una ubicación fantástica y asequible, dos cosas difíciles de encontrar cuando se vive en Nueva York. Hasta que se percata que ha sido estafada y le han robado 10.000 dólares. Drew, el dueño de la oficina, se apiada de ella y acepta que se quede si a cambio le ayuda también a él trabajando como su recepcionista. La oficina puede ser grande, pero no lo suficiente como para contener la tensión sexual que hay entre los dos.
Mientras Emerie y Drew luchan por controlar sus impulsos, Drew por su parte tiene sus propios problemas, lidiando con la posibilidad de que su hijo pequeño, que tuvo con su ex, no sea suyo.
<AVISO PARA NAVEGANTES>
♦Os recuerdo que todo esto son mis opiniones personales basadas en la lectura y que no hay nada como leer y juzgar por uno mismo ;)
♦Los efectos secundarios de cada libro son diferentes dependiendo del lector.
♦Cuando pongo una nota que está entre 2 puntuaciones normalmente es porque no estoy segura con cuál se quedará así que espero un par de semanas para que se asiente la lectura ;)
♦Para gustos hay colores y para jardines flores y que a mí no me guste un libro no significa que sea una 💩 de la vaca y que a ti no te vaya a gustar.
♦He decidido quitar la puntuación de las reseñas porque me da rabia que mucha gente solo se base en eso y no en lo motivos por los que he llegado a esa puntuación, no obstante en Goodreads seguiré puntuando los libros.
Después de las instrucciones de uso ¡vamos allá!
¡Hello!
La reseña que os traemos hoy es sobre una de las novedades del pasado noviembre del catálogo de Roca libros, con su sello Terciopelo. Se trata de
Egomaniac, de la autora
Vi Keeland.
Lo tenía en to read desde hace bastante tiempo y para qué nos vamos a engañar, la portada me llamaba a voces, XD . Sabía más o menos lo que podría encontrarme
en este tipo de lecturas: un libro entretenido, fresco, en el que la pareja protagonista le da a la mandanga escena sí escena también. Y es que, de vez en cuando, me apetecen libros así, sin mucha comedura de cabeza y de esos que se leen en un suspiro.
Ya he leído a esta autora en otra ocasión, con
Bossman, y me parece que es muy buena para esos momentos en los que quieres leer algo más sencillito y sexy.
Por otro lado, considero que esta vez la sinopsis del libro revela ciertos detalles que quizá hubiera sido mejor ir descubriendo poco a poco. A mí no me afecta, pues no me suelen molestar los spoilers, pero estoy segura que a otra gente sí que les fastidia.
La historia tiene lugar en New York. Nuestros protagonistas son
Emerie, una joven psicóloga especialista en terapias de pareja, y
Drew, un exitoso abogado matrimonialista especializado en divorcios, vamos que no podrían dedicarse a profesiones más opuestas, al igual que también lo son sus objetivos, sus sueños y sus intereses, en general.
Mientras que ella es una chica soñadora, romántica y que cree en el amor por encima de todo, él es todo lo contrario.
Drew es sarcástico, incrédulo, escéptico en cuanto a involucrarse emocional y afectivamente en una relación.
Por su trabajo, se ve obligado a presenciar situaciones muy tensas y desagradables durante los procesos de divorcio a los que asiste. Es testigo de como parejas que una vez dijeron amarse, ahora solo buscan vengarse el uno del otro y esto es algo que le afecta a la hora de entablar relaciones.
Me gustó mucho la forma en la que se conocen, fue muy cómica y divertida.
Emerie es una chica algo ingenua y llega a New York desde su Oklahoma natal con muchas ilusiones por montar su despacho, en el cual podrá atender a sus pacientes. Justo así la conoce él, que vuelve de vacaciones y se la encuentra allí.
Y lo que ocurre es que a la pobre
Emerie la han estafado y la han hecho creer que podría alquilar una oficina en ese edificio que es uno de los más caros y exclusivos de la ciudad. La situación no puede ser más desastrosa. Menos mal que
Drew decide ayudarla (es un angelito él, XD) y le ofrece una opción temporal que ella no puede rechazar: le dejará un espacio para ella en su despacho, ya que este es lo bastante grande para los dos y, mientras, ella buscará otro lugar más asequible donde plantar su consulta (ay, ay, ay, pillín, que se te ven las intenciones de lejos).
Como es natural entre dos personas jóvenes y atractivas que pasan mucho tiempo juntas, la mecha prende. En este ambiente se desarrolla una tensión sexual que puede cortarse en el aire. Y tengo que decir que está estupendamente llevada.
Drew es guapo y él lo sabe. Despliega su encanto y, como nos indica el título del libro, el chaval tiene el ego del tamaño del peñón de Gibraltar (pero cae bien), vamos que no le hace falta tener abuela, XD.
Desde el principio es incapaz de quitarle los ojos de encima a
Emerie (tiene fijación por una parte de su anatomía donde la espalda pierde su nombre),
bromea y tontea con ella con descaro y no se corta ni un pelo. Y ella tampoco, eh, que también lo observa a placer.
Aunque intenta por todos los medios no parecer una niña impresionada cual loca fangirl, la verdad es que ejerce un poderoso magnetismo sobre ella. Así, se establece entre los dos una dinámica de compañeros que emanan un feeling tremendo. Entre comidas, cenas, trabajo y charlas, surge algo especial. En este punto es donde más se disfruta de la relación de ambos, de sus miradas, sus roces y las pullitas que se tiran mutuamente.

Las escenas sexuales son abundantes. Estos dos no pueden quitarse las manos de encima una vez que se prueban, obvio. Me ha gustado como están escritas, son muy sexis y, sobre todo, tengo que destacar esa "dirty mouth" que se gasta
Drew (¡ay, omá!) XD.
Es un libro erótico, pero también tiene momentos muy románticos. Me sorprendió que fuera justo él, que se supone no cree en el amor y que pasa de compromisos, el que genera las escenas más tiernas.
Para ser sinceros, el argumento no es que brille por su originalidad. Siempre he pensado que lo que diferencia a unos libros de otros, dentro de este tipo de lecturas, es la química que desprendan los personajes y si la autora logra mantener de manera adecuada la chispa entre ambos. Me parece que aquí está bastante conseguida.
Eso es lo que yo busco en esta clase de libros. Vamos, que no me importa demasiado si la historia es creíble o no, o si parece que está contada por Antoñita la fantástica, mientras que sea entretenida y me haya hecho pasar unos buenos momentos.
El libro es predecible, sí, pero la pareja mola y te hace conectar con ellos.
La historia está narrada tanto por
Emerie como por
Drew y, en el caso de él, introduce algunos flashbacks de su pasado que nos permite conocer detalles muy importantes de su vida personal.
No me extraña que sea un hombre incrédulo y desconfiado. Después de las
putadas que le hizo pasar su ex (
bitch), lo más lógico es que su actitud sea algo cerrada al amor y solo le apetezca mojar el churro sin más pretensiones que la de mantener en forma su, ejem, cuerpo serrano.
En cuanto a ella, no tiene un pasado que esconder ni nada por el estilo, solo hay un detalle que a mí me puso un poquito de los nervios, y es algo relacionado con la no relación que mantiene desde hace años con un profesor-vecino gili estirado-amor platónico, el cual me pareció tonto del bote, y que creo podría ser un firme candidato en la categoría "personaje que mandarías en un cohete al sol" para los próximos premios Aquelarre. Y ahora vosotras diréis: ¡pero si acabamos de sacar los premios del 2018 hace nada! Pues sí, pero yo ya voy tomando nota, XD.
No es un libro largo en exceso y los diálogos abundan. Esto hace que sea una lectura muy ágil, de las que se leen sin apenas darte cuenta, vamos que te lo zampas en un visto y no visto.
De todo, me quedo sin duda con
Drew. No solo es un personaje masculino que te hace disfrutar con su palotismo, sino que además también es un hombre cariñoso sin llegar a empalagarnos.
Es cierto que la parte drama, si la podemos llamar así, y que viene por parte de él, me pareció flojilla. No es el punto fuerte del libro, desde luego. Por mucho que las escenas de
Drew luchando contra su ex para conseguir lo que más le importa en la vida, sean coherentes y estén correctamente escritas.
En fin, que
Egomaniac es una historia entretenida, sensual y desenfadada, con unos personajes que derrochan química, también con sus momentos de romanticismo y que te hace pasar un buen rato de lectura.
¿Os llaman la atención este tipo de libros? ¿Habéis leído a la autora? Contadme si os animáis a leerlo y dejad vuestros comentarios.
Nos leemos, besitos.