16 de septiembre de 2021

Mi indomable y bella señorita | Hermanos Hillsborought #1 , Elizabeth Bowman

Mi indomable y bella señorita
Elizabeth Bowman
195 páginas - Hermanos Hillsborought  #1
Precio: --- // 2'37€ (edición digital)
S I N O P S I S
Evangeline Hillsborought, hija menor de un rico terrateniente de Hampshire, no desea ser la joven sumisa y afectada que todo el mundo espera de ella, ni acatar en silencio las férreas normas sociales de principios de siglo. Tampoco anhela desposarse con el necio de Patterson, el snob heredero de un conde que la pretende desde hace tiempo y que la desagrada completamente.

Robert Hamilton, veterano coronel licenciado del ejército, hombre tranquilo, solitario y taciturno, jamás esperó que durante visita a Hillsborought Manor cumpliendo con una invitación que nunca deseó aceptar, acabaría prendado de una muchachita indómita y rebelde capaz de volver su sosegado mundo del revés.

¿Acaso podría el maduro coronel vivir su última ilusión allado de aquella joven de carácter apasionado? ¿Acaso ella sería capaz de encontrar la paz de espíritu al lado del hombre menos pensado, posiblemente el último en el que hubiera podido fijar su mirada?


Soy muy fan de las historias de Elizabeth Bowman pero esta... esta me conquistó de una manera arrasadora desde el principio. MI INDOMABLE Y BELLA SEÑORITA me resultó una historia cautivadora y muy romántica de principio a fin.

Evangeline Hillsborough es una jovencita fuera de lo común, le gusta pasear por el campo, montar a caballo "a su manera", no soporta aguantar a las visitas que sus padres invitan a su casa y mucho menos tener que ponerles buena cara y darles conversación porque eso sea lo que tiene que hacer, el fingir no va con Evangeline. 

Robert Hamilton un coronel retirado es invitado por el hermano de Evie a pasar unos días al hogar de la familia y a ella no le hace nada de gracia que la obliguen a entretenerle con charla y demás charadas. Al Coronel le hace gracia el carácter fuerte de la joven, que sea tan diferente a las jovencitas de la sociedad londinense que se encuentran en la alta sociedad, dóciles y todas iguales. 
En realidad, Evie y Robert son dos almas afines que se han ido a encontrar sin haberlo esperado y en cada conversación o momento que comparten se van metiendo el uno en el corazón del otro sin darse cuenta.

Los personajes secundarios... La madre es para tirarla a un río bravo, el hermano para achucharlo y el padre, el padre es como si no existiera 🤣 apenas tiene protagonismo ese señor, solo para tocar las narices en un momento y ¡ni por sí mismo! 

Ligeros toques homenaje a Austen, escenas a la luz de la luna llenas de contención y timidez, ella siente, él piensa, corazones que palpitan. ¡Puro romance! Ay, cómo disfruté de la lectura de esta historia, cada vez que la recuerdo suspiro corazoncitos 🥰

 






V e r ó n i c a 


10 de septiembre de 2021

The Spanish Love Deception | Elena Armas

The Spanish Love Deception
487 páginas 
Precio: 15'44€ // 2'69€ (edición digital) Kinde Unlimited
(Libro no traducido al español)

S I N O P S I S
Una boda. Un viaje a España. El hombre más exasperante. Y tres días fingiendo. O en otras palabras, un plan que nunca funcionará. 

Catalina Martín, no soltera al fin. Su familia se complace en anunciar que llevará a su novio estadounidense a la boda de su hermana. Todos están invitados a venir y presenciar el evento más mágico del año.

Sin duda, ese sería el titular de mañana en el periódico local del pequeño pueblo español de donde vengo. O el epitafio de mi lápida, al ver el giro que había tomado mi vida en lo que dura una llamada telefónica.

Cuatro semanas no es mucho tiempo para encontrar a alguien dispuesto a cruzar el Atlántico, desde Nueva York hasta España, para ir a una boda. Y mucho menos, encontrar alguien dispuesto a seguir mi farsa. Pero eso no significa que esté lo suficientemente desesperada como para llevar al irritante hombre de ojos azules y más de metro noventa que tenía frente a mí.

Aaron Blackford. El hombre cuya ocupación principal era hacer hervir mi sangre, acababa de ofrecerse para ser mi cita. Justo después de meter la nariz en mis asuntos, llamarme ilusa y autoproclamarse a sí mismo como mi mejor opción. ¿Veis? Indignante. Enervante. Crispante. Y para mi total desesperación, tiene razón. Lo que me dejó con un dilema entre manos. ¿Vale la pena el sufrimiento de llevar a mi compañero de trabajo y perdición personal como novio falso a la boda de mi hermana? ¿O era mejor ser sincera y enfrentar las consecuencias de la mentira que inventé llevada por el pánico?

Como diría mi abuela, que Dios nos pille confesados.
Hoy os traigo una reseña de esas de rebozarte de gusto y hacer la croqueta, que es básicamente lo que yo he estado haciendo durante la lectura de este libro. Le tenía echado el ojo desde hace tiempo, además de que compañeras de lecturas que ya lo habían leído me decían cosas muy buenas de él. Por eso me dije que debía adelantarlo en mi lista, aparte de que también venía leyendo muy buenas opiniones de él tanto en Goodreads como en Instagram y otras rrss. Así que aquí estoy, dispuesta a contaros mi experiencia con esta autora y su The Spanish Love Deception, a ver si consigo expresar lo mucho que me ha gustado. 

Catalina Martín es una chica española que reside en New York por trabajo. Es una joven alocada, no tiene filtro y se encuentra en un gran apuro, puesto que su hermana se casa dentro de poco y ella debe acudir a la boda nada más y nada menos que como madrina. Pero ¿qué pasa? Pues que la tía le ha dicho a su familia que irá acompañada de su novio estadounidense y he aquí el problema: ¡que la Mari chocho se lo ha inventado todo porque la realidad es que Lina no tiene a ningún maromo al que llevar! ¡Madre mía de mi vida, en el lío que te has metido, chiquilla!

Para colmo, a la boda también irá su ex, con el que acabó fatal, y encima acompañado de su pareja actual (¡horror!) y claro, no pega ni con cola que Lina vaya más sola que la una. Ella lo que quiere es evitar las miradas de pena, dar a entender a todo el mundo que ha pasado página, que su corazón ha sanado y se encuentra felizmente ocupado y, sobre todo, que su ex no le importa una p*** mierda. Como diría mi abuela, quiere dar a todos una "bofetá" sin mano.
Para ello se valdrá de la ayuda que le ofrece un compañero de trabajo, Aaron Blackford, que Oh My God, está más bueno que mojar pan (y este no lo hace solo porque quiera meterse en sus bragas, ejem, ejem).  Ay es que yo no puedo evitarlo, a mí estas premisas tan tontunas y sencillitas me vuelven lóquer perdida. 

Lina y Aaron no es que se puedan llamar amigos, es que no se pueden ver ni en pintura desde que ella comenzó a trabajar en la misma empresa que él y tuvieron un primer encuentro de lo más accidentado y bochornoso para ella. Él parece tenérsela jurada desde ese día en que un poco más y acaba con los cataplines chamuscados (es que lo recuerdo y otra vez me meo de risa xD). 
Ella es una chica muy habladora y sociable, que suele caerle bien a los demás y por eso se pregunta porqué su compañero no olvida aquel nefasto día e intenta mantener una actitud más cordial en lugar de ser tan desagradable.
Es una relación enemies to lovers en toda regla, de esas que no se soportan pero que cuando están cerca les prenden fuego hasta las cejas. Realmente el hate no es que les dure mucho, más que nada está presente en la primera parte del libro, ya que en cuanto viajan a España y durante su estancia aquí, esa relación de atracción-odio se inclina sin duda hacia la parte más emocional. 

El libro posee un planteamiento de lo más sencillo, no es que tenga nada que no hayamos visto ya. Está lleno de todos los clichés que a mí me encanta encontrar en este tipo de lecturas, pero es que Elena Armas te lo cuenta de un modo tan gracioso y mantiene tan bien la tensión sexual entre la pareja, que para mí ha sido una delicia leerla. 
El desarrollo del libro es lento, es un slow burn muy slow, vamos que la autora se toma su tiempo para todo antes de que los protas se queden en bolas. Así que no abundan las escenas sexuales y amorosas a tuti plen. Admito que esto podría ser un hándicap para mí si me pillase en otro tipo de libro. Sin embargo, es algo que en este no me ha molestado porque esta es una historia muy dinámica y porque Elena lo compensa de sobra con una buena armonización entre la pareja. Los avances entre ellos van poquito a poco, pero por el camino nos deleitan con situaciones desternillantes, atrevidas y chispeantes que te hacen disfrutar y olvidarte de que aún no han mojado el churro.

Me ha gustado mucho cómo Aaron va sorprendiendo a Lina con sus detalles tan tiernos y adorables, a la vez que ella se queda muy desconcertada porque no esperaba que ese hombre que creía duro, arisco y gruñón, pueda ser tan maravilloso. Por lo que se va derritiendo ante los encantos de Aaron y, obviamente, yo también con ella. He adorado mucho cómo van confiando el uno en el otro, especialmente Lina, que por su relación pasada arrastra ciertas inseguridades. Pero él la hace sentirse cómoda y a gusto, y esta es una de las cosas que más he disfrutado del libro.

Desde un primer momento se ve que él está loco por ella, que todo lo que aparenta es pura fachada, que no es el robot sin sentimientos que finje ser y que aunque a veces le lance pullas, sus comentarios sean un pelín agrios y ponga cara como de oler caca de vaca todo el día, en el fondo haría cualquier cosa por ayudarla. Pero claro, eso nos damos cuenta nosotras, porque la Lina está en los mundos de Yupi y no se entera ni de dónde está de pie, mucho menos sospecha que el Aaron contenido y malhumorado en realidad se muere por sus Spanish huesos. 

Creo que Elena Armas ha conseguido debutar estupendamente con este libro. A decir verdad, ni siquiera he notado que fuera su primer libro, todo lo contrario. No tiene nada que envidiar a otras comedias románticas de autoras bastante conocidas. Por lo menos, así lo he sentido yo mientras leía. 
Ha creado una química buenísima, el intercambio de diálogos es ingenioso y vibrante y la tensión sexual entre los protagonistas traspasa las páginas. 
Me han encantado las discusiones acaloradas entre ambos, sus tiras y aflojas, sus miradas apasionadas y llenas de deseo contenido. . . en fin, que saltan chispas con un simple roce y esto es algo que valoro mucho cuando me lo encuentro en una historia porque me parece realmente complicado de transmitir. 

¿Hay cosas que no me han convencido? Sí, por ejemplo noté demasiadas alusiones a la saga Twilight, de la que no soy gran fan, menciones repetitivas a los atributos físicos de los protas y, sobre todo, el final que me ha resultado un poquito descafeínado para mi gusto. Y es que después de que la pareja decida darle al chingamiento (poor fiiiiiiin), a mí la historia se me desinfló un poquito. Las contadas escenas que hay me han parecido estupendas, pero cuando la trama se desvía un poco de lo que es la historia de amor de Lina y Aaron, el libro se viene un pelín abajo. 
No obstante, si hago balanza, el gustazo que ha sido leerlo pesa muchísimo más que estos detalles que al final se me quedan en nimiedades. He leído tan entusiasmada que esto no ha empañado para nada la agradable sensación y el buen rollo que la pareja me ha inspirado.

Si seguís a la autora en Instagram, tal vez ya sepáis que hace unos días en sus stories contestó a la pregunta de una lectora que quería saber si su libro se traduciría al español, a lo que ella respondió que "pronto". Ay, ojalá que así sea y pueda disfrutar de esta historia toda la gente que no suele leer en inglés. 

The Spanish Love Deception es una divertida comedia romántica que combina humor, sentimientos, escenas sexis, y que está protagonizada por una pareja muy dulce que nos regala momentos tan picantes como entrañables. 




6 de septiembre de 2021

#RetoRita 5 | Reseñas del mes de agosto: Judith Krantz #RitaBrilli




Hola, holita.
Y agosto se terminó y con él las lecturas del #Rita Brilli 💃🏼
¿Qué tal se habrá portado la señora Krantz? ¡Vamos a verlo!
Pasen y vean qué tal han sido las experiencias lectoras del resto de participantes

►►Ale ha leído  Hasta que volvamos a encontrarnos:
Como siempre que me estreno con una autora, procuro ir con ganas y con buena predisposición a encontrarme una historia disfrutable. Sintiéndolo mucho, mi primera experiencia con la Krantz no ha sido lo satisfactoria que hubiera querido.

En primer lugar, decir que este libro no es romántica. De hecho, lo que menos importa en la historia o a lo que menos atención dedica la autora es al amor romántico de ninguna de las tres protagonistas, Eve y sus hijas, Freddy y Delphine. Que sí, que aquí hay maromos para llenar un estadio y ellas se los benefician tan gustosamente y muy bien que hacen en darle a su cuerpo alegría Macarena. Pero es que en esta novela ellas se hartan de chingar con los distintos hombres que aparecen en sus caminos, sin que ninguno te dé la sensación de ser ESE, sin que exista una historia de amor destacable. Y cuando parece ser que al fin llega uno que apunta maneras, la Krantz lo despacha en un pis pas y no se extiende nada con él (precisamente uno de los que más me gustaba, joder).
La actitud que las protagonistas adoptan ante los fracasos y decepciones amorosas es tan despreocupada, y el disgusto les dura menos que una piruleta en la puerta de un colegio, que dan a entender que los asuntos del corazón les importa una fruta mierda. Por lo que si a la autora y a sus protagonistas no les importa, imaginad la sensación que me han transmitido a mí: de indiferencia total. 
A ver, que yo tampoco quería que las tres fueran como la Zarzamora llora que llora por los rincones, eh. Pero no sé, me ha faltado sentimiento, me ha faltado que me hicieran sentir algo más que no fuera ir pasando páginas con cara de planta mustia.  

La trama principal gira en torno a sus ajetreadas vidas, lo que luchan para conseguir sus objetivos, los distintos amoríos que mantienen, cómo las trata la vida con el transcurrir de los años, las decisiones acertadas o no que toman, en definitiva, narra una sucesión de hechos cuyo eje central son los desafíos que estas tres mujeres se atreven a enfrentar. . . pero insisto, lo hace de forma poco convincente. Y todo ello enmarcado de modo superficial, he de decir, durante unos años social y políticamente bastante convulsos. No obstante, la Krantz tampoco mima el contexto temporal, sino que se limita a mencionar los años y los lugares y ya, pero dejándolo como muy a la sombra. Creo que este es otro más de los elementos desaprovechados en esta novela, ya que había tela de sobra para cortar. Así que esta parte del libro tampoco me ha resultado significativa.

La idea era muy buena y había suficiente chicha para crear algo interesante, pero ha fallado el modo de ejecutarlo, por lo que el planteamiento pierde el rumbo. 
Debo reconocer que esta autora escribía bien, al menos este libro me ha parecido muy bien escrito (si no hubiera sido por eso, me habría tirado de los pelos). Pero mi problema no ha sido su estilo de escritura, sino el ritmo que le impone a la historia y que la mayoría de personajes me han caído regular tirando a mal. Solo salvo a Freddy y a un par de ellos más, cuyas historias me han resultado más dinámicas y con un pelín más de pasión. Me ha dado rabia que el desarrollo de las mismas no estuviera bien planteado. Si hubiese sido al contrario, estoy segura de que hubiera disfrutado el libro mucho más. 
El comienzo es pausado y te hace querer seguir leyendo y saber más. Sin embargo, cuando la cosa va cogiendo forma, acelera a lo bestia y no se detiene en los detalles importantes. No así en las descripciones, largas y demasiado minuciosas para mi gusto.

Por otro lado, creo que la Krantz lo suelta todo de una manera brusca y sin cuidar a sus personajes. Por ejemplo, las escenas amorosas o sexuales me han dado la sensación como que no venían a cuento. La autora les da un fervor ridículo e incluso me ha parecido que no casaban ni con el momento que se estaba narrando en la historia ni con los personajes que la protagonizaban. 
Para mí todo esto le ha restado mucho a la novela, puesto que no me daba tiempo a apreciar lo que me estaba contando y no era capaz de empatizar o emocionarme con la alegría de sus protagonistas ni tampoco conseguí sentir compasión con los sufrimientos por los que se supone que pasan. Supongo que por eso no he llegado a creerme a los personajes y eso, teniendo en cuenta que la novela es ficción pero que el contexto social y político sí es verídico, pues me ha dejado muy fría ante sus aventuras y los acontecimientos que se narran.

En fin, que mi primera incursión con la Krantz no me ha convencido, pero eso sí, tampoco me ha quitado las ganas del todo de seguir probando con otros de sus títulos.
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►►Kim ha leído Hasta que volvamos a encontrarnos:
Mi gozo en un pozo de sumergirme en un guarrerismo ochentero, tal y como sugiere la portada (algún día podríamos hablar largo y tendido sobre esas portadas que no se acercan ni de lejos al contenido de la novela...). Obviamente, con leer la sinopsis ya habría sabido que de los ochenta no iba a encontrar ni el resto de olor de la laca Nelly pero no me dejéis sin el gustito de quejarme un rato. En fin, ¡que no iba yo a rechazar la historia cuando ya la tenía en las manos! Así que me sumergí en sus más de seiscientas páginas para darme de bruces con la triste realidad: esto no es una novela romántica

Como veis, chasco tras chasco. No quiero decir que sea una mala novela porque, sinceramente, no lo es, pero, como romántica, es un fail de tomo y lomo, ya que el eje de la novela no es una historia de amor sino la vida de tres mujeres. Que definitivamente esas mujeres saben cómo darle alegría a los bajos, también te digo, pero no es eso lo que mueve el libro. Hasta que volvamos a encontrarnos nos narra la historia de Eve Courdet y sus hijas Delphine y Freddy desde 1910 a 1956, con todo lo que históricamente eso supone. Es cierto que, aunque no sea ochentera, sí es una novela de lujerío, ya que esta gente no sabe lo que es la ropa del Primark ni comprarse las bragas en el mercadillo. Eve nació en una familia acomodada francesa, pero sus ansias de libertad, de conocer mundo, su descubrimiento del guarrerismo y su faceta artística hacen de ella una oveja negra que acaba entrando en el redil (y en la aristocracia) tras muchas vicisitudes y de la mano matrimonial de Paul de Lancet, vizconde palote miembro de una famosa familia de productores de champán. Sus hijas, nacidas en mejor posición y dando más vueltas por el mundo que el baúl de la Piquer, desarrollan fuertes personalidades que acaban dando más de un quebradero de cabeza a sus padres y llevándolas por caminos muy distintos. La mayor, Delphine, descubre un gusto casi orgásmico por el cine (y, si habéis leído el libro, ya sabéis que lo de orgásmico es literal), mientras que la pequeña, Freddy, lo que quiere es volar libre, también de modo literal. Por ahí pulula también Bruno, el hijo de Paul, que solo sabe darnos por **** toda la novela. Todo esto con la situación de Europa como telón de fondo que, obviamente, acaba afectando a todos los personajes. No os cuento más porque hacerlo sería contar la novela entera, ya que así es este libro. No te cuenta nada en concreto sino cuatro décadas en la vida de esas tres mujeres. Obviamente, son sus años más interesantes, claro, ya que las conocemos asentadas en el prólogo para luego retroceder cuarenta años y conocer a una Eve adolescente con más ganas que vivir la vida que yo de quitarme la faja para luego ver cómo sus hijas tienen las mismas ansias de libertad. Como podéis imaginar, es una novela que tira más a El regreso que a Cenizas al viento, ya que aquí pulula mucha gente y el lector se va con todos gracias al narrador omnisciente. La diferencia está en que con El regreso hice la croqueta de principio a fin y de esta novela no sé ni qué decir.

No es una mala novela y, desde luego, te entretienes muchísimo porque la Krantz no da descanso, ya que ni Eve ni sus hijas se sientan a ver la vida pasar. Todas son personajes activos, que no esperan a que les llegue su suerte sino que la provocan, tanto en la parte laboral como, especialmente, en la sentimental (aunque aquí es un poco timo del tocomocho, ya que las tres son muy audaces y atrevidas pero tienen un modo de enamorarse que hace que la velocidad de Usain Bolt sea la de un caracol a su lado). Es cierto que, al leer esperando una novela romántica, el hecho de que no haya una historia de amor central que te lleve por la trama te descoloca pero eso no ha supuesto un problema para mí en otras lecturas de esta clase. El problema, para mí, es que aquí hay demasiada gente pululando, con lo que la atención se te desvía cada dos por tres. Judith Krantz me ha sorprendido como narradora, la verdad, es elegante y muy ágil, muy detallista a la hora de dejarnos ver la clase que tienen los personajes (se nota que la Krantz sabe de ese mundo), pero la he visto muy aséptica, más como una periodista que como una escritora que quiere a sus personajes. Eso es lo que más me ha faltado (guarrerismos y amor aparte), ver que la escritora tiene cariño por sus personajes. Esta mujer se inventa unas vidas interesantísimas, con unas mujeres de bandera que pelean por lo que quieren, pero nos cuenta sus vidas como el que coloca os paquetes de arroz en Mercadona, de modo rápido y mecánico, parece que tuviera prisa en contarlo todo y nos evita diálogos y pausas en determinados momentos en los que eran necesarios para contarnos ella todo y quitárselo de encima en un plis. Imaginaos cómo va la cosa que yo, que siempre agradezco que no me hagan perder el tiempo en descripciones y mareos varios de la perdiz, me he visto gritándole mentalmente a la Krantz que parara un poco y me dejara saborear algo lo que me estaba contando.

Es que hay mucha gente por el libro y mucho que contar, pero lo cuenta todo extremadamente deprisa y sin profundizar en nada, ni contexto histórico, ni sentimientos o pensamientos de los personajes. Únicamente con Freddy, el personaje más apasionado (y por cuya trama aparece mi maromo favorito), se permite algo más de emoción pero tampoco creas que vas a agarrar el pañuelo para sonarte los mocos. La más desdibujada acaba siendo Delphine, algo que personalmente no me importa porque me ha parecido una petarda la mitad del libro 😂. Además, el libro se abre con un prólogo en 1956 al que no se regresa al final, así que me lo he tenido que volver a leer para tener sensación de cierre de la historia (me he vuelto a leer el prólogo, no el libro entero, que mi masoquismo solo me permite releer libro de más de seiscientas páginas si son los de El jinete de bronce y pocos más).

En fin, que la novela está bien pero que no es romántica ni por el forro de mi falda. Si buscas algo que sea más acorde a las convenciones de este género, búscate otra. Si no te importa un ir y venir de maromos y de situaciones que te van a interesar pero te van a dejar con ganas de que te cuente más de todo, inténtalo con ella. Yo creo que como novela (romántica) es un poco fail pero como historión sí merece la pena, aunque tal vez funcione mejor en otro formato, así que intentaré encontrar la miniserie que se hizo y juzgar por mí misma, ahora que ya sé lo que me voy a encontrar.

►►Cassie ha leído Paraíso robado:
A este libro no le falta de nada: ranchos, madastra y hermanastras que ni las de Cenicienta, maromos enamorados de la protagonista, lujerío, famosos y todo lo que queráis. Pero carece de lo fundamental para ser una novela romántica: ROMANCE. Porque, haggards de mi corazón... esto no es una novela romántica

Cada vez entiendo menos que ciertos libros nos los metan como de este género cuando no lo son ni por asomo. Que dos personas se emparejen a lo largo de una novela cuya trama no tiene como centro el amor, pues no es romántica. Porque todas hemos leído mil historias con protagonistas que terminan juntos o liados y no son del género romántico. Lo cierto es que no sabría ni cómo calificar esta novela, porque lo de la estantería que Kim cita en su reseña como "Lujerío brilliochentero" creo que aún no está contemplado (y debería).

El tocho (porque es un tocho) es un despliegue de presentaciones de personajes para atrás y para adelante, esto es, primero nos los pone en el presente y luego hace el retrospecter para contarnos la historia de amol del padre con la segunda mujer, de la hija fruto de este matrimonio con un capullo, de la madrastra despechada, del perro que pasaba por allí... y todo adornado con mucho detalle que no vale para mucho. Y luego que si la prota se llama Juanita Isabella porKullen Kilkullen porque su tataratatarataratarabuela era española y no sé qué más rollos histórico-geográficos sobre California en época hispana, las concesiones que hacía la Corona y tal.[...]
¿Y el maromaje? Tres tíos detrás de Jazz porque es la caña España: un actor a lo Jon-Erik Hexum, el ex que te ha dejado hecha mierda y regresa y el aparentemente torpe que se sabe que se va a llevar a la prota al huerto porque es un tío de puta madre y blablablá. El trocotró es poco, pero hay escenas que casi calificaría de pornográficas por lo explícitas y hasta desagradables (aunque la historia lo requiera).


En fin, una novela que creo muy de su época, con una protagonista "modelna" que vive su vida como le da la gana (aunque se aferra a la tradición de la propiedad como una lapa) y una trama casi inexistente, tejemanejes que no me interesaban nada, que he leído en ocasiones en diagonal porque no aportaban a la historia. ¿Está mal escrito? No, Judith Krantz tiene oficio y la verdad que es un mérito plantarte semejante ladrillo para contar prácticamente la nada y que no lo tires por la ventana.

•V O S O T R A S  H A B É I S  L E Í D O•


Amantes lo ha leído:
►Bona Caballero◄ Reseña completa
Esta es una de amor y lujo de toda la vida, con sus jetsetters (literal). Se ambienta en un mundillo en principio atractivo, el del cine y la publicidad, de la costa Oeste principalmente.

Seguiremos a Gigi a lo largo y ancho del mundo occidental, de Los Ángeles a Venecia, pasando por Nueva York. Siempre con cuidadosos looks de los cuales te dan hasta el último detalle, que si una cenefa por aquí, que si un bordado por allá, unas sandalias doradas para rematar el outfit…
Qué queréis que os diga, es como verse toda una temporada de Dinastía, entretenido pero viejuno.
Lo peor es que Gigi acaba siendo muchas veces mero hilo conductor y desaparece de escena durante más de un capítulo.

Lo único que salvaría un poco la cosa, es ese desenfado sexual de mujeres independientes. Encuentro refrescante ese descaro emocional en comparación con la ñoñería actual. Tengo la impresión de que, por mucha gimnasia sexual que metan ahora, en lo emocional deben resultar virtuosas, impecables, consideradas por los sentimientos ajenos, con cuidadín de no ofender a nadie, siempre políticamente correctas.

Pero bueno, dejando a un lado esas cosas que me distraían mientras estaba leyendo, la verdad es que este libro se me hizo muy cuesta arriba. No consiguió entretenerme lo más mínimo. Mi interés por las vidas de los ricos y famosos es bastante limitado. Lo puedo entender en un harlequín que no llega a doscientas páginas, pero tenerme más de cuatrocientas con estas cosas…

En fin, que me costó muchísimo acabar esta novela. Me impacientaba, quería que algo me llamase la atención pero nada, que no progresaba.

Y si no fuera porque quería acabarla para escribir esta reseña, la habría dejado.

New York, New York:
►Beatriz◄
Yo he leído NEW YORK, NEW YORK, CONQUISTARÉ MANHATTAN, y me pregunto ¿qué acabo de leer?? No lo digo en un sentido peyorativo, por el contrario (le di cuatro estrellas en GoodReads), pero si me pidieran encasillar esta novela en algún género narrativo, me sería muy, muy difícil.

Escrita en los años ’80, nos presenta la historia de Amberville Publications, cuando el mundo editorial de revistas aún no había sido derrocado por Internet y la publicación electrónica, y era una industria competitiva y multimillonaria. Me encantó introducirme en ese entorno del arte de diseño de maquetas, de fotografía, de impresión y distribución, narrado en forma muy amena e inserto hábilmente en el argumento.

Fundada casi de la nada en los años ’40 por Zachary Amberville, un hombre visionario y carismático, recorreremos la vida de esta familia y cercanos, cuya existencia gira en torno a la editorial. El cuidado y esmero con que la autora nos involucra en la vida y evolución de cada uno de sus personajes a través del tiempo es fabulosa e, insisto, con un estilo muy ameno que invita a seguir leyendo y leyendo.

Por supuesto, entre medio encontraremos de todo: traición, envidias, infidelidades, venganza; pero también algunas relaciones familiares y de amistad que cualquiera desearía tener.

Por último, no quiero dejar de referirme al personaje de Maxi Amberville, hija de Zachary, y la única con una personalidad que iguala a la de su padre. Ella me encantó, sobre todo en la forma poco ortodoxa de conseguir sus objetivos. Es un personaje fresco, caprichoso, creativo, obsesivo, fiel a su familia y absoluta merecedora de heredar este imperio.

Scruples:
►Alba Turunen◄
Nos narra la vida glamourosa y lujosa de varios personajes, desde no ser nada, hasta el éxito. La protagonista, Billy podría ser una fracasada, hasta que una estancia por estudios en París cambió su vida y madurez. Scruples es el nombre de la tienda de modas que Billy regenta en Beverly Hills, junto con Spider (fotógrafo de modas) y Valentine (diseñadora). Aunque el libro se publicó en 1978, no puedo considerarlo a mis ojos como una novela romántica, si no como una historia que narra las dichas y desdichas de Billy, Spider y Valentine. A algunas personas podrá gustarles, pero a mí personalmente me ha dejado fría. "Scruples" no me ha gustado, se me ha hecho lenta, excesivamente larga y en algunos puntos hasta repelente, no sabría explicar por qué, pero el sexo en ésta novela me parecía repulsivo.
Puede gustarte si estás curada de espanto respecto a algunas novelas antiguas, aunque reconozco que en algunos puntos es muy moderna. El libro te sumerje en el cruel mundo del diseño y la moda, para acabar en lo único que me ha gustado, el cine. Pero desgraciadamente ésta novela no ha sido para mí, me ha resultado demasiado superficial y artificiosa. En Goodreads se ha llevado una estrellita nada más. Lo siento por si a alguna le gusta la novela.




 


V e r ó n i c a   

30 de agosto de 2021

Malibú renace | Taylor Jenkins Reid

Malibú renace 🌊
384 páginas 
Precio: 16'15€ // 5'22€ (edición digital)

S I N O P S I S
Malibú: agosto de 1983
Como cada año, ha llegado el día de la fiesta de final de verano organizada por Nina Riva, y la expectación es máxima. Todo el mundo quiere estar cerca de los famosos hermanos Riva: Nina, la talentosa surfista y supermodelo; Jay y Hud, un campeón del surf y un conocido fotógrafo respectivamente; y la adorada Kit, la más joven de la familia. Los cuatro hermanos despiertan auténtica fascinación tanto en Malibú como en el resto del mundo, especialmente por ser los descendientes del legendario cantante Mick Riva.
La única persona que no está ansiosa por que llegue la fiesta es la propia Nina, que nunca quiso ser el centro de atención y que acaba de ser públicamente abandonada por su marido, un jugador de tenis profesional. Y quizás tampoco Hud, porque hace demasiado tiempo que debería haberle confesado algo a su inseparable hermano.
Jay, en cambio, está impaciente por que llegue la noche para ver a la chica de sus sueños que le prometió asistir.
Kit, por su parte, también guarda algunos secretos, incluida cierta persona a quien ha invitado sin consultar a nadie.
A medianoche, la fiesta estará completamente fuera de control. Por la mañana, la mansión Riva se habrá consumido en llamas. Pero antes de que prenda la primera chispa, el alcohol correrá, la música sonará, y todos los amores y secretos que han forjado a generaciones de esta familia saldrán a la luz.
Esta es la historia de una noche inolvidable en la vida de una familia: la noche en que cada uno de ellos deberá decidir qué guardan para sí mismos y qué dejan atrás.
¡Hola! ¿Qué tal van esas vacaciones? Espero que lo estéis pasando divinamente. 

Quería publicar la reseña de Malibú renace antes de que acabara el mes de agosto (que un poco más y no llego) tanto por su portada tan refrescante, colorida y veraniega, como por lo que la autora cuenta en sus páginas: la historia de una familia, los Riva, y de sus secretos, traiciones y amores. Todo ello bajo el marco de la atractiva ciudad de Malibú, con sus playas de arena blanca, y en una época en la que el surf comenzaba a surgir casi como un modo de vida en esa parte de los Estados Unidos. La ciudad se convertía poco a poco en el lugar escogido por la mayoría de las celebridades del momento para construir allí sus lujosas mansiones, dar sus extravagantes fiestas a las que acudían como invitados actores y actrices, cantantes, supermodelos, deportistas. . . En fin, Malibú en los ochenta era todo un derroche de "lujerío" y glamur.

También deciros que el hecho de que la editorial haya conservado la portada original me ha parecido todo un acierto, cosa que ya hizo con los anteriores títulos de esta autora. Es una cubierta sencilla, pero a la vez muy bonita. Con esos colores llamativos, la tonalidad naranja que me recuerda a la calidez de la arena, al sol y a la playa; y el azul del agua, que hace pensar en las olas y el surf, creo que capturan buena parte de la esencia de la historia.

Los temas que toca la autora en este libro no son novedad en ella. De hecho, tanto Los siete maridos de Evelyn Hugo (del que hicimos reseña en el blog) como Todos quieren a Daisy Jones (que me falta por leer), son libros en los que los elementos lujo, excesos y adicciones están muy presentes. 
En teoría, no estamos ante una trilogía y se pueden leer de manera independiente. Pero es obvio que el famoseo y el estado de California son los nexos comunes que unen a estas tres novelas. La diferencia principal entre ellas es la década en la que se desarrollan sus respectivas historias.
Me resultó curioso que mientras leía este libro me di cuenta de que la autora ha ido publicándolas según el orden cronológico de las décadas en las que se sitúan. Así, la de Evelyn Hugo se desarrolla en los 40-50, la de Daisy Jones en los años 60-70 y, por último, Malibú renace en los 80, la época de los cardados, las hombreras, el "brillerío" y de minúsculos bikinis de triángulo con corte alto y colores vibrantes. Y ya sin más voy a contaros un poco qué me ha parecido el libro, porque acabo de parecerme más a una editora de moda que a una lectora que ha venido solo a reseñar, XD. 

Malibú renace tiene una estructura original. Narra un solo día en la vida de los hermanos Riva, el día en el que Nina, la mayor, celebra su tradicional fiesta en su mansión de Malibú. Así conocemos las horas previas antes de que todo estalle. 
Intercalada y a modo de flashbacks, la autora nos presenta la historia de amor de los padres, June Costas y Mick Riva, y vemos cómo ambos se conocen allá por los años 50.

Esta parte es una de las cosas que más me ha gustado del libro, el comienzo de June y Mick. Se enamoran casi al instante de esa manera tan arrebatadora e inocente y con esa alegría e impetuosidad características de la juventud, y sin estar contagiados aún por la maldad que conlleva el peso de la fama y el desgaste y roce de la convivencia. 
El comienzo de esta pareja fue bonito, lleno de ilusiones y de momentos tiernos. Por eso, me dio pena más tarde ser testigo del deterioro que sufren y, sobre todo, cómo afecta al personaje de June. Taylor Jenkins te cuenta la evolución de esta pareja de un modo realista y en algunos momentos incluso cruel, vamos, que yo acabé odiando a Mick. La hostia que me llevé fue épica. De pronto pasé de la euforia por gustarme tanto estos dos, a cantar la canción de la Jurado: "Ese hombre es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso. . .", cuando vi las putadas que le hacía a su familia.

Al principio, los dos son personajes ambiciosos y tienen muchos sueños que desean cumplir. Mientras que June es una chica con las ideas muy claras y cree que puede hacer cosas mucho más interesantes que servir bocadillos en el restaurante que sus padres poseen en el pueblito pesquero de Malibú, Mick está convencido de que el destino le tiene reservada sorpresas muy buenas y es por eso que deja su ciudad natal y se traslada a Los Ángeles con la esperanza de poder convertirse en un cantante famoso. Pero, ¡ay la fama, qué arma de doble filo es y qué peligrosa cuando se sube a la cabeza!

La autora nos adentra en la historia de los padres y combina capítulos en tiempo actual para contarnos sobre la de los hijos, que están inevitablemente ligadas a la de sus progenitores, ya que tanto sus aciertos como sus errores han condicionado para bien o para mal las vidas de Nina, Jay, Hud y Kit. Y, además, es un factor determinante para comprender las decisiones que toman por el camino.
Como ya podréis suponer, esta no es una novela romántica, ya que en ella no destaca una historia de amor que lleve el peso de la trama, sino más bien es un libro lleno de personajes imperfectos, donde se narra la vida y los comienzos de una modesta familia que por diversas circunstancias logra hacerse un hueco en el mundo del famoseo en el Malibú de aquella época.

Los cuatro hermanos causan furor allí donde van. Son atractivos, exitosos, hijos del legendario cantante Mick Riva. Aparentemente tienen todo lo que puedan desear, pero la realidad es otra muy distinta. 
Son una familia marcada por el abandono. Cada uno de ellos guarda secretos para sí mismos que de salir a la luz podrían desestabilizar la buena relación que entre ellos mantienen.
Nina siempre ha sido la responsable de cuidar y sacar adelante a sus hermanos. Por ser la mayor, cayó sobre ella ese peso desde que apenas era una niña. La autora explica muy bien todo este proceso y el porqué Nina ha tenido que hacerse cargo de todo a una edad tan temprana en la que cualquier adolescente no está preparada para ejercer de madre de tres hermanos pequeños. 
Nina lleva casi todo el protagonismo del libro y es un personaje que me ha gustado. Posee dos facetas super opuestas. Por un lado, es una mujer fuerte que ha luchado por sacar adelante a su familia, cuyas necesidades siempre ha priorizado a sus propios deseos. 
Su atractivo la ha hecho ser deseada y le ha abierto las puertas del mundo de la moda y publicidad, que es a lo que se dedica principalmente. Sin embargo, a mí no me ha parecido una chica feliz con la fama ni con el hecho de que los hombres babeen por ella, al contrario, la sensación que me daba era de absoluta tristeza y soledad. Por otro lado, también es una persona débil en ciertos aspectos, sobre todo en lo que respecta a las relaciones amorosas. A mí me pareció que se sentía, no diría fracasada, pero sí con cierto malestar, como con miedo de repetir los errores de sus padres y, en ocasiones, dudaba de ella misma por si tal vez no lo estaba haciendo lo bastante bien con sus hermanos. Esto me ha provocado mucha empatía hacia ella y de verdad deseaba que se ocupara de ella misma, que fuera un pelín más egoísta y se atreviera a buscar su propia felicidad.


En cuanto al resto de hermanos, sus historias personales también tienen mucha tela que cortar, pero aquí debo decir que la autora no ha sabido aprovecharlas al máximo. Entre Hud y Jay, por ejemplo, existe un asunto común demasiado espinoso y yo creo que la Jenkins no lo desarrolla como es debido. Pasa muy por encima sobre algo que a mi modo de ver es decisivo para la relación entre los dos hermanos, vamos, que en cualquier familia se puede liar un tangai tremendo si ocurriera algo similar y encima en medio de una fiesta. Por eso, en esta parte eché en falta conversaciones muy necesarias y escenas emotivas e intensas entre ambos. 
Y respecto a Kid, la más pequeña de los cuatro, es cierto que presentí rápido a qué se debía su inseguridad, su carácter a veces huraño, su lengua afilada. Aun así, el hecho de haberlo intuido pronto no le ha restado como personaje. Me ha parecido auténtica y, al igual que con lo de sus hermanos, también me faltó conversaciones de ella con el resto de su familia.
Es una chica que guarda mucho resentimiento hacia su padre (y con razón), que busca su lugar en el mundo y a la que le asaltan dudas sobre sí misma. 
Como el libro tiene un tono muy familiar y los vínculos entre los cuatro son tan estrechos, me hubiese gustado verla abriéndose a sus hermanos. En cambio, la autora solo nos da un atisbo de ello hacia casi el final.

En general es una novela que me ha gustado mucho. Quizá no tanto como la de Evelyn Hugo, que me pareció más redonda, pero es una buena lectura que he disfrutado. Creo que Taylor Jenkins Reid construye unas historias muy humanas con personajes peculiares, y otra cosa que diría de ella es su excelente manejo de las emociones y cómo logra jugar con el lector. También destaco su habilidad para ambientar sus libros y cómo incorpora los elementos. Sin duda, es una de las cosas que más me gusta de ella, porque consigue que tu mente se traslade al lugar en el que te está ubicando. 
Sin embargo, debo decir que también he tenido mis más y mis menos, principalmente pasada la segunda mitad del libro. Creo que por eso le bajé la puntuación. Y es que durante toda la lectura tuve la sensación de que nos estaba preparando para un colofón final en la fiesta y esto fue algo que me animó mucho a seguir, porque mantuvo un nivel de tensión tremendo. En cambio, esa esperada culminación no llega a producirse porque llegados a este punto se enreda demasiado, introduce personajes nuevos, de pronto nos habla de ellos y empieza a centrarse en otros secundarios que para mí eran irrelevantes. 
Me dejaron bastante fría los descubrimientos de los secretos, los reproches y los enfrentamientos entre los hermanos, cosa que esperaba con ansia. En fin, que creía que aquello explotaría en un millón de fragmentos y que sería super impactante, pero nada que ver. Todo quedó en una cosa muy light.
Esto provoca que el desenlace sobre lo que envuelve a los Riva sea mucho menos intenso y apresurado. Además, el desarrollo de la fiesta es bastante meh, la historia pierde fuerza y se nota muchísimo el bajón en el ritmo. En mi opinión ha dejado cabos sueltos que eran muy importantes, puesto que nos ha hablado de ellos durante todo el libro y se merecía que esos lazos quedaran bien atados. También hay ciertos detalles sorpresa que me han parecido metidos con calzador y por puro relleno. Y no puedo negar que me ha fastidiado que pasara eso justo al final del libro. 

Independientemente de estos detalles, Malibú renace es una historia estupenda, un viaje por las dos caras de la fama y el éxito: la glamurosa que a todo el mundo atrae, y la amarga que esconde la verdad de las personas, su abandono y soledad. Es un drama familiar que muestra potentes vínculos y cuyos protagonistas viven en un mundo en el que la fachada lo es todo y aparentar es su modo de vida.

Como curiosidad, deciros que el libro tendrá su adaptación de TV. Os dejo unos enlaces donde podréis obtener más información por si os interesa.
Malibu Rising TV series (vía The Hollywood Reporter)
Malibú renace, serie de TV (vía Infoliteraria)


¡Hasta la próxima, nos leemos!