Carmen Sereno
392 páginas - Estocolmo #1
Chic - Principal de los libros
Precio: 15'10€ // 6'64€ (edición digital)
Goodreads
392 páginas - Estocolmo #1
Chic - Principal de los libros
Precio: 15'10€ // 6'64€ (edición digital)
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Ana empieza a trabajar en Laboratorios Grau, una multinacional farmacéutica. Su jefe,Eric Grau, un hombre alto y atractivo al que todo el mundo llama Iceman, tiene fama de ser arrogante y despiadado, además de un auténtico depredador sexual. Al principio, la relación entre ambos es muy tensa, pero, poco a poco, la joven descubrirá que su implacable jefe no es el hombre de hielo que todos creen.¿Podrá Ana resistirse al síndrome de Estocolmo que Eric despierta en ella?
<AVISO PARA NAVEGANTES>
♦Os recuerdo que todo esto son mis opiniones personales basadas en la lectura y que no hay nada como leer y juzgar por uno mismo ;)
♦Los efectos secundarios de cada libro son diferentes dependiendo del lector.
♦Cuando pongo una nota que está entre 2 puntuaciones normalmente es porque no estoy segura con cuál se quedará así que espero un par de semanas para que se asiente la lectura ;)
♦Para gustos hay colores y para jardines flores y que a mí no me guste un libro no significa que sea una 💩 de la vaca y que a ti no te vaya a gustar.
♦He decidido quitar la puntuación de las reseñas porque me da rabia que mucha gente solo se base en eso y no en lo motivos por los que he llegado a esa puntuación, no obstante en Goodreads seguiré puntuando los libros.
Después de las instrucciones de uso ¡vamos allá!
♦He decidido quitar la puntuación de las reseñas porque me da rabia que mucha gente solo se base en eso y no en lo motivos por los que he llegado a esa puntuación, no obstante en Goodreads seguiré puntuando los libros.
Me ha costado hacer esta reseña porque empecé el primer libro con ganas y animada porque veía que gustaba a mucha gente y porque me intrigaba tanto movimiento pro Grau. Pero lamentablemente no soy de las que casi muere de gustirrinín con su lectura. Me ha costado conectar con los personajes y también con la forma de narrar de la autora. Es posible que, frente al resto de opiniones y experiencias lectoras, más positivas que la mía, me encuentre una vez más en esa situación de "no eres tú soy yo".
No soy una persona a la que le molesten los clichés literarios, es más me suelen gustar pero en este caso no me conquistaron, a parte, las varias similitudes con 50 sombras (el rescate de la doncella en "apuros", te llevo en coche, te regalo un algo, soy tu sombra, haz esto, haz lo otro...) no es que me hicieran mucho tilín.
En MALDITO SÍNDROME DE ESTOCOLMO nos encontramos de lleno con el mundo farmacéutico de la mano de Ana Luna que comienza a trabajar en una gran farmacéutica donde Eric Grau es uno de los mandamases de la misma.
Ana Luna se nos presenta como una mujer madura y con dos dedos de frente, pero según voy leyendo esos dedos no los encuentro, se pone toda rabuda con Eric por darle órdenes que no tiene derecho de darle, pero siempre termina cediendo a sus deseos.
Muchas veces hace y dice lo que le sale de la peineta sin pararse a pensar en las consecuencia ni medio segundo. Me resultó bastante "petarda" durante la primera mitad del libro, luego se fue atenuando, o me fui acostumbrando a sus cambios de humor, pero no terminé de congeniar con ella.
Muchas veces hace y dice lo que le sale de la peineta sin pararse a pensar en las consecuencia ni medio segundo. Me resultó bastante "petarda" durante la primera mitad del libro, luego se fue atenuando, o me fui acostumbrando a sus cambios de humor, pero no terminé de congeniar con ella.
Eric Grau es un hombre muy trabajador y concienciado con sus deberes pero también es muy controlador, y me chocó que se obsesionara de esa manera con Ana desde el principio, sin apenas conocerse. Pero también me dio la sensación de que tenía algún secreto porque siempre estaba ojeroso y tenso, a ver, que si que dirigir el cotarro financiero de su empresa no es para menos pero me daba que había algo más ahí. Y si, lo había, en concreto un padre y 2 hermanos, que menudos personajes.
Entre ellos se palpa la tensión sexual desde casi el principio pero personalmente no conseguí ver ese amor tan profundo que al final del primer libro se profesaban.
De los dos me quedo con Eric, a pesar de ser tan controlador sin sentido lo prefiero a ella, lo veo más consecuente, más maduro, que si que es mayor que ella pero ella no es una adolescente.
Hubo momentos que estaba agobiada con tanta discusión entre ellos, los gritos de Ana no hacían más que agravar la tozudez de Eric. Incluso hubo momentos en que la forma de hablarle a Eric me hacía sentir incomoda, no se..., a veces me daba la sensación de comportarse como una adolescente hormonada, como ya dije no logré congeniar con ella y definitivamente si tuviera que elegir a uno de los dos sería a Eric, a pesar de que me entraron ganas de cantarle las cuarenta muchas veces.
Para mi gusto, el tema de la industria farmacéutica está muy bien tratado como también lo está lo de los empleados externos/subcontratados, se palpa perfectamente los prejuicios que tienen "los entrajetados de arriba" frente al "currito de abajo".
Está escrito de manera directa, la forma de hablar de Ana, en varias ocasiones, me resultó demasiado basta. A veces, para mi gusto, al texto le sobraba descripciones, a pesar de eso los capítulos no son muy largos y la historia engancha así que, yo por lo menos, me enganché al libro y no podía dejar de leer, necesitaba saber que iba a pasar.
El final fue lo que más me gustó, me dejó con la boca abierta, es más, horas después de terminar el libro no hacía más que pensar en el segundo, menos mal que no lo leí antes de que estuviera publicada la segunda parte así que mi espera no fue muy grande.
Con semejante final del primer libro, mi alma cotilla me obligó a seguir leyendo, así que AZUL ESTOCOLMO fue mi siguiente lectura.
Tenía que saber quién fue "el filtrador", tenía mis sospechas pero necesitaba saberlo al 100% y acerté, me faltó un pequeño detalle pero esta vez hice casi-diana.
Tras la breve separación de Eric y Ana, él vuelve a entrar en la vida de ella, como siempre arrasando y exigiendo. En el escenario que fue, Ana no tenía mucha maniobra para esquivarlo pero la tenía, y a pesar de ello volvió a caer en el juego de "no pero al final si", hasta ella fue consciente de eso, de que no es capaz de resistirse a él, pero bueno, así es la atracción animal sin sentido que hay entre estos dos.
En esta segunda parte, no se si ya estaba acostumbrada a las personalidades de los dos pero me dio la sensación de que las cosas están más calmadas, dentro de lo que cabe, hay menos peleas entre ellos y una vez "la cosa se encarrila" es todo más sosegado.
Según va avanzando el libro veo a Eric más centrado, no se si será que, como ya ha descubierto el tinglado, toma unas cuantas decisiones firmes y está rotundamente seguro de tomar las riendas de su vida de una vez, así que empieza a liberarse de las presiones.
Pero sigue pasando lo mismo que en la primera parte, para mi gusto, en ocasiones, demasiadas descripciones, sobre todo cuando la historia se desarrolla en Estocolmo, son escenas en las que se presenta todo al más mínimo detalle, la ciudad, las costumbres, que está bien que se nos presenten esas cosas, pero quizás con menos detalle.
En esa escapada se les ve como en Roma, separados del mundo Grau, más relajados y felices, pero una vez que regresan a Barcelona, la tensión vuelve a sus vidas.
En esa escapada se les ve como en Roma, separados del mundo Grau, más relajados y felices, pero una vez que regresan a Barcelona, la tensión vuelve a sus vidas.
Cuando Eric decide poner punto y final a todo descubriendo al culpable de la filtración, y luego se enfrenta al mandamás de la familia va todo un poco acelerado. Se ponen las cartas sobre la mesa, es lo que hay si lo quieres bien y si no también, luego el ogro ve las orejas al lobo y entonces venga que si, que lo que tu digas, y luego un año más tarde y colorín colorado, chispún. [No voy a entrar más detalles porque cada uno que lo descubra al leerlo, que es lo suyo].

V e r ó n i c a 







