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1 de junio de 2021

Interrogatorio y presentación de Águila Cinco de Beatriz Manrique

 Y PRESENTACIÓN DE ÁGUILA CINCO✈


¡Hola! Hoy en Los interrogatorios de Mi rinconín de lectura, someteré a Beatriz Manrique a nuestra ronda de preguntas y nos presentará su nueva novela, Águila cinco, que está a puntito de salir publicada. Espero que te quedes con nosotras y no te aburras de leer, aunque esta entrada sea más larga que un día sin pan, y así disfrutes de todo lo que nos cuenta la autora y de alguna que otra sorpresita que os tenemos reservada. 😊 ¡Dentro preguntas! 

✈ El próximo día 7 de junio se publicará la que será tu sexta novela. Háblanos de Aguila cinco, cuéntanos lo que quieras. 

¡Hola, Alejandra! Antes de nada, agradeceros como siempre a Vero y a ti, la ventana que me ofrecéis en vuestra casa para presentar Águila cinco.

Es una novela romántica contemporánea ligera y con algunos toques de humor, que principalmente, vienen de mano de Sam, la protagonista. O más bien, de sus pensamientos. Es una historia que habla del amor a primera vista, de las segundas oportunidades y de la dificultad que entrañan las relaciones a distancia. También encontraréis amistad, elemento que, por lo general, suele aparecer en mis novelas como apoyo a los protagonistas durante su historia. En este caso, hay tres personajes secundarios que estarán al lado de Bosco y Sam arropándolos en todo momento.

✈ Sabemos que eres una apasionada de la historia y tus libros se sitúan en épocas pasadas. Sin embargo, esta vez sales de tu zona de confort ¿qué ha supuesto este reto para ti? ¿Te ha costado mucho dar el paso? ¿Cuál piensas que ha sido el mayor desafío que has enfrentado durante el proceso de creación de esta novela?

Sí, me costó muchísimo dar el paso y me ha tenido fuera de mi zona de confort la mayor parte del tiempo. Ha supuesto un desafío desde el principio porque tenía la constante sensación de que me faltaba algo mientras escribía sin una ambientación histórica de fondo. El lenguaje también ha sido un gran reto por irónico que parezca. A veces, me veía utilizando palabras que no son de esta época al escribir o releer algún fragmento y ¡me echaba las manos a la cabeza antes de rectificar!

No conseguí sentirme cómoda del todo hasta bien entrada la historia, casi a la mitad. Me ha supuesto un esfuerzo añadido porque estaba muy acostumbrada a moverme en contextos históricos que acompañaran a la trama y a los personajes. Con Águila cinco, sin embargo, he tenido que centrarme más en los personajes, en sus sentimientos, sus inseguridades y sus circunstancias. 

✈ ¿Cómo surgió la idea de escribir Águila cinco?

Jajajaja, pues surgió a raíz de ver una fotografía del actor Antonio Velázquez en su Instagram sobre un caza. Fue verlo y, en mi cabeza, apareció Bosco de inmediato. Tenía un protagonista piloto, aunque no sabía qué hacer con él, pero tan solo unos días después, vi por las redes el vídeo de una exhibición de la Patrulla Águila y lo tuve. Supe que Bosco sería miembro de la Patrulla Águila del Ejército del Aire. Con Sam fue más fácil. Las que me seguís, sabéis que me encanta la moda de otras épocas, así que tuve claro desde el principio que el toque vintage de la historia vendría por su parte.

✈ ¿Qué elementos diferentes a tus otras novelas podrán encontrar las lectoras en Águila cinco, además de los obvios por su contexto temporal? ¿Qué detalles crees que podrían sorprendernos a las que ya te hemos leído en otras ocasiones? 

Con sinceridad, no estoy segura, Alejandra. Lo que sí puedo decir es que he intentado que sea una historia fácil de leer, amena, ágil, con sus partes cómicas y no tan cómicas. No es una historia dramática, aunque contenga una parte de "drama" que sí toca un tema que puede ocurrirle a cualquier persona hoy en día, y que, de hecho, les ha ocurrido a muchas personas a lo largo de la historia y en diferentes contextos personales.

✈ Como documentalista que eres sabemos que haces una labor muy exhaustiva para ubicar tus historias. ¿Cómo ha sido esta vez el proceso de documentación para esta novela? 

En esta ocasión, el proceso de documentación ha sido muy técnico, muy enfocado a sus profesiones. Desconocía por completo la profesión de Bosco, por lo que tuve que informarme de todo, desde los requisitos que requieren los cadetes para ser aceptados en la Academia General del Aire al entrenamiento que siguen, los años que deben dedicar a la formación o las aptitudes que deben tener para pilotar un avión. No solo un avión, un caza. Además de la habilidad que tienen que mostrar en las exhibiciones, ya que son la representación del Ejército del Aire de España en los eventos a los que asisten. La documentación en cuanto a la profesión de Sam fue más sencilla, aunque quise darle un pequeño toque a dicha profesión, más adecuado a ella, a su estilo y a su forma de entender la fotografía.

También he tenido que tener en cuenta aspectos como la fecha de nacimiento de ciertas redes sociales, investigar mucho sobre Vancouver, tanto que tengo la impresión de conocer la ciudad sin haberla visitado (creo que es la primera vez que he escrito con Google maps casi siempre abierto), o no olvidar las diferencias horarias entre países. Ha sido un proceso de documentación diferente, pero no ha dejado de ser complejo.

✈ ¿Sigues alguna fórmula o método que te sirva para perfilar la personalidad de tus protagonistas? ¿Te haces un esquema de ellos en tu cabeza o dejas que te vayan contando su propia historia sobre la marcha? 

No hago esquemas sobre su personalidad. Es una pérdida de tiempo, al menos para mí. Dejo que fluyan, hablen y me cuenten lo que quieran sobre la marcha. Alguna vez he intentado llevar a algún personaje o protagonista por donde yo quería y era una lucha constante a la hora de escribir, por lo que aprendí bien la lección. Cuando me siento a escribir dejo que ellos tomen las riendas por completo, al fin y al cabo, es su historia y yo solo un medio para contarla.

✈ ¿Puedes decirnos qué cualidad de Bosco destacarías como más positiva? Y ¿hay algo en él que no lo sea tanto? 😁

Debido a su profesión, es muy responsable y disciplinado. También es familiar, aunque le gusta mucho tener su independencia y su espacio. Destaco la sinceridad, es bastante sincero. Además, tiene otras cualidades que prefiero que descubráis. El aspecto quizá más negativo, es que ha limitado al sexo su relación con las mujeres, por lo que la gestión de los sentimientos separándola de la atracción sexual le resulta extraño.

✈ Y en el caso de Samantha ¿qué sería lo más y lo menos positivo de la protagonista femenina? 

Sam es un personaje que me encanta. Es peculiar, no solo en su modo de vestir, alocada consigo misma, positiva, muy emotiva, familiar, amiga de sus amigos, apasionada de su trabajo. . . En general, buena persona. Lo más negativo de su personalidad es que se boicotea a sí misma intentando ser más racional de lo que es y reprimiendo sus impulsos en ocasiones en las que no quiere reprimirlos en realidad.

✈ ¿Cuál es la parte de tus novelas que, en general, te resulta más gratificante escribir? Y porqué. ¿Y lo más complicado? 

El final es lo más gratificante. Llegar al final, después de recorrer su camino contando su historia, habiendo superado los problemas que hayan podido surgir o enfrentar a lo largo de su relación y despedirme de ellos con una sonrisa porque los veo felices, es lo más gratificante sin duda alguna. Lo más complicado es expresar bien sus sentimientos, sus sensaciones, sus miedos, inseguridades o sufrimiento. . . , del mismo modo y con el mismo grado de intensidad que siento que los personajes me muestran antes de intentar plasmarlo en el papel. Es lo que me resulta más complicado porque trato de ser lo más fiel posible a ellos.

✈ Todas las autoras o autores tienen unas características que definen su estilo, independientemente del género que escriban. ¿Cuáles crees que son las tuyas? 

En romántica histórica creo que mi punto fuerte es la ambientación porque suelo mezclar ficción y hechos históricos que sucedieron durante la época en la que se desarrolla la trama junto a personas que existieron durante la misma. Y en general, los personajes. Intento que sean personas reales, humanas, con defectos, que se equivocan, rectifican y se comportan de acuerdo a su personalidad. También que, cada vez que me siento a escribir, me propongo que las tramas de mis historias sigan un esquema diferente y sean distintas entre sí.

✈ Tu mente inquieta seguro que ya tiene alguna idea rondándole, ¿no? ¿Puedes darnos alguna pista de lo que ahora ocupa tu cabeza? Aprovecho para recordarte, Beatriz, que soy una de las que espera como agua de mayo la historia de Josh, el segundo de la serie Sueños y cuyo primer libro reseñamos aquí. 😏 Pero tú tranqui, Beatriz, sin presión xD

¡Sí! La próxima historia será la siguiente de la serie Alfonsinos o la serie Sueños, aún no lo tengo decidido porque de ambas tengo una idea general de la trama en la cabeza y gran parte de la documentacion reunida, aunque con algunos flecos que todavía debo atar antes de sentarme a escribir. Además, está la tercera de la serie Sueños que me tiene muy nerviosa porque me supondrá un verdadero reto (y ya tengo algunas escenas y conversaciones sueltas escritas). También me ronda la idea para otro romance histórico que espero que sea autoconclusivo (aunque con Valle de sueños me lo propuse. . . , y se presentó Josh 😏) así como de otro romance contemporáneo, cuya idea anoté hace bastante tiempo. No obstante, estas últimas historias que menciono tendrán que esperar su turno.

Muchísimas gracias por la amabilidad que siempre me demostráis para poder hablar de mis novelas, y en especial, por ofrecerme la oportunidad de contaros un poco sobre Águila cinco. ¡espero y deseo que disfrutéis la historia de Bosco y Sam!
¡Un besazo! Gracias a las dos 😊😘


Y ahora sí, os desvelo la sorpresita que tenemos preparada. Muchas gracias a Beatriz que ha tenido la cortesía de cedernos la cubierta completa de Águila cinco y regalarnos en exclusiva a Mi rinconín de lectura el prólogo de la novela. ¡Disfrutadlo!




Prólogo


Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar el momento, lugar o circunstancias. El hilo rojo puede estirarse, contraerse o enredarse, pero nunca se romperá.
Proverbio chino.


Lunes, 20 de agosto de 2007
Coquitlam, Área Metropolitana de Vancouver
11 años antes…


BOSCO

—Está buena, aunque se vista con esa ropa de abuela —susurró su primo Gael desde la litera de abajo—. Si me mirara como te mira a ti, habría intentado enrollármela —continuó con diversión—. Está colada por tus huesos. Se le nota. ¡Eh, Bosco! Sé que estás despierto. Contesta.
Bosco cogió el cojín que tenía a sus pies, se asomó y lo lanzó con fuerza a su primo.
—Cállate y duérmete de una vez, capullo —masculló.
Gael rio por lo bajo antes de arrojar el cojín hacia su litera de nuevo.
—Si pudieras, ¿te la enrollarías?
—Es una cría —murmuró con fastidio.
—Quince años, solo tres menos que nosotros.
—Cuatro. La semana pasada cumplí los diecinueve —señaló recordándoselo—. Además, es familia —agregó en voz baja.
—Su tío y nuestra tía están casados. No tenemos ningún parentesco de sangre con ella, lince —aclaró Gael con ironía.
Bosco resopló.
«¡Como si lo tuviéramos!».
—Déjame en paz, Gael. Estoy saliendo con Natalia —siseó en cambio. 
—No estás saliendo con Natalia, estás enrollado con Natalia sin exclusividad por su parte o la tuya. Es diferente. En cuanto ingreses en la Academia del Aire y ella en la Universidad de Madrid. C’est fini —auguró.
—Puede —musitó Bosco sin pensarlo demasiado, aunque su primo tenía razón.
—Admítelo —dijo Gael con sorna—. Pasas de ella porque Nona te cortaría los huevos —murmuró con la intención de picarlo.
Bosco sonrió a regañadientes.
—Haría lo mismo con los tuyos, imbécil —replicó con diversión.
Gael bufó.
—Lo sé. Es una mierda, tío —se quejó simulando irritación.
Bosco volvió a tirarle el cojín, sin embargo, Gael estaba preparado esperando su ataque.
—Has fallado —apuntó atrapándolo entre sus manos mientras reía—. Esta vez me lo quedo. No me fío de ti —susurró.
—¿Has acabado de fastidiarme? 
—Por esta noche. Mañana, más. Buenas noches, capullo —murmuró bostezando.
—Buenas noches, idiota —susurró Bosco tumbándose en la litera mientras cerraba los ojos.
Veinte minutos más tarde su primo dormía…, pero él no dejaba de dar vueltas sobre el colchón, de modo que saltó de la litera, se puso el pantalón de un chándal, una camiseta y salió sin hacer ruido de la habitación en la que su tía Nona los había instalado. Toda la casa estaba ocupada por la familia. Nona, después de varios años sometiéndose a tratamientos de fertilidad, al fin había quedado en estado dando a luz tres meses atrás. Quintillizos. Quin-ti-lli-zos. Aún le costaba creerlo. Su madre y su tía Carla, madre de Gael, habían viajado en cuanto nacieron para ayudarla durante las primeras semanas, aunque el resto de la familia no había podido conocerlos hasta ese momento; en el que habían aprovechado las vacaciones de verano para embarcar en el primer avión a Vancouver y pasar una semana en Coquitlam. Cabeceó dirigiéndose a la cocina. Todavía le costaba asimilar que tenía cinco primos. Cin-co. De golpe. Literalmente.
Abrió la nevera, cogió un bote de zumo de naranja, un vaso del mueble y se subió de un salto a la barra de la cocina.
Su tía Nona y la madre de ella eran amigas. Ambas, azafatas de vuelo españolas en la misma compañía aérea. La madre de ella se había casado con un piloto canadiense, y dos años más tarde, Nona lo había hecho con el hermano mellizo del esposo de su amiga; también piloto de aerolínea. De modo que, aunque era cierto que entre él y ella no existía parentesco sanguíneo, ambos eran sobrinos de Nona y Paul. Además, Nona les había advertido, tanto a Gael como a él, que se comportaran… Su tía Nona era la Ferrer más temible de la familia, no obstante, Gael y él la adoraban, más, desde que se había casado trasladándose a Canadá. Cabeceó suspirando. La verdad era que los dos la echaban de menos. Durante su infancia, además de tía, Nona había ejercido de niñera con ellos, así que ambos tenían una relación especial con ella. Era difícil no obedecerla y, hasta el momento, no había tenido queja alguna de su comportamiento. Ayudaba que ella siempre estuviese rodeada de las hermanas de Gael o de sus propias hermanas, ya que todas tenían edades similares… E indudablemente, ayudaba que ellas apenas buscaran la compañía de Gael o la suya. Su primo y él permanecían unidos mientras fingían ignorar a sus hermanas menores y, por consiguiente, a toda persona que se relacionase con ellas…, incluida ella.
Resopló antes de vaciar el vaso de zumo y devolver el bote a la nevera. Entonces miró hacia fuera y la vio en la penumbra. Se quedó sin respiración. Unos segundos. Varios segundos. Estaba sentada en uno de los columpios situados junto a los abetos del jardín. Sostenía su móvil junto al oído y sonreía mientras hablaba mirando hacia el suelo.
Bosco se acercó a la ventana para observarla mejor.
Tenía el cabello recogido en una cola alta. Era de color rubio, rizado y le llegaba a media espalda cuando lo llevaba suelto. Tenía la piel muy clara, con algunas pequeñas pecas sueltas sobre el puente de la nariz. Sus ojos no eran verdes ni marrones, sino una mezcla, a veces parecían verdes y en otras marrones, dependiendo de la luz. Ojos color miel. Grandes y un poco rasgados. Sin embargo, lo que más le gustaba de su rostro era su boca; de labios gruesos y forma de corazón que lo tentaban más de lo que podía entender… En realidad, no comprendía porqué le atraía tanto, pero lo cierto era que no podía dejar de pensar en ella.
La recorrió con la vista fijándose en su pijama de pantalón corto y blusa abotonada. Era rosa, con pequeñas flores de diversos colores y encaje tanto en las mangas como en las solapas. Un pijama de abuela como diría Gael. Un pijama de abuela que revelaba un cuerpo de infarto lleno de curvas. ¿Cómo podía tener tantas curvas con tan solo quince años? Volvió a pasear la mirada sobre su figura, deteniéndose en las piernas desnudas, el cuello, el escote…, y sin previo aviso, para su fastidio, se puso duro; como siempre que la observaba más de cinco minutos seguidos.
«¿Qué cojones te pasa con ella, Bosco?», se preguntó mientras su respiración se agitaba como si estuviese en uno de sus entrenamientos y necesitara un instante para recuperar el aliento.

***

SAMANTHA

—Iré con Grayson y Declan a la playa por la mañana, comeremos algo por ahí y por la tarde sesión de cine. ¿Cuándo vuelves? —preguntó Ian a través del teléfono.
—No lo sé —contestó Sam—. Mis padres llegan mañana, pero Nona quiere organizar un gran almuerzo familiar y hoy ha llamado a mis abuelos para invitarlos.
Ian resopló.
—¿Cuándo se va la familia de tu tía? —preguntó con impaciencia.
—El viernes, aunque supongo que nosotros regresaremos a Vancouver tras el almuerzo.
—¿Cuándo es? —inquirió con curiosidad.
—Pasado mañana.
Ian volvió a resoplar.
—¿Cómo son? 
Ella sonrió al percibir el tono de resignación en su voz.
—Ruidosos. Como mi familia materna —añadió balanceándose un poco—. Y simpáticos. Estoy practicando mucho mi español. Incluso he aprendido algunas palabras nuevas.
Ian no entendía ni una palabra de ese idioma, por lo que no le interesaba demasiado. 
—¿Y cómo están los quintillizos? —inquirió.
—Enormes —contestó Sam sonriendo antes de continuar—. He hecho algunas fotos. Te las enseñaré cuando las revele.
Ian rio por lo bajo.
—Cuando dices algunas fotos suelen ser muchas fotos —señaló—. Los viste hace dos semanas, Sam.
—Han crecido mucho en estas dos semanas, Ian —apuntó con jocosidad.
—Sí, muchísimo —musitó él en tono burlón—. Avísame cuando regreses —dijo reprimiendo un bostezo.
—Lo haré. Vuelve a dormir. Siento haber llamado tan tarde —se disculpó por despertarlo de madrugada.
—Lo que sea por mi chica —murmuró—. Tengo ganas de verte.
—Y yo a ti. Buenas noches, Ian.
—Buenas noches, Sam —dijo él antes de colgar.
Samantha suspiró mientras guardaba el móvil en el bolsillo de su pantalón.
Había llamado a Ian con la esperanza de sentir algo al escuchar su voz, pero no había sentido “nada” de lo que “sabía” que “debía” sentir. Era frustrante. Le gustaba Ian, y aunque ni siquiera se habían besado (aún), habían sido buenos amigos durante el último año. Se sentían cómodos el uno con el otro, podían hablar de cualquier cosa y se divertían juntos. Apenas hacía una semana que, durante una de sus conversaciones por teléfono, él había insinuado que deberían comenzar a salir y a ella le había parecido bien porque Ian le gustaba… Suspiró de nuevo. A pesar de que se lo hubiese propuesto la noche antes de que sus padres la llevaran con su tía Nona y su tío Paul. ¿Qué había cambiado en cuatro días? ¡Cua-tro días!
Bufó con agobio.
Él. Eso era lo que había cambiado. Todo lo que le estaba pasando era culpa de él…, aunque él la ignorase y ella lo evitase. Desde el momento en el que se había quedado muda cuando Nona los presentó, había sabido que debía hacerlo. No porque él hubiese dicho o hecho algo para dejarla sin palabras. Simplemente se había quedado sin palabras. Jamás le había ocurrido nada semejante. No se consideraba tímida. ¡De hecho, era una persona extrovertida! Sin embargo, cuando él estaba cerca, su presencia la cohibía. ¡No lo entendía! Resopló con irritación. Él era guapo y tenía un cuerpo atlético que resultaba difícil pasar por alto, pero jamás se había quedado muda ante el aspecto de nadie. Conocía a chicos con cuerpos más musculados que el suyo y nunca se había sentido impresionada por eso.
«¿Qué te pasa con él, Sam?», se preguntó con inquietud.
Era su mirada. Estaba convencida. En las pocas ocasiones en las que cruzaba sus oscuros ojos con los suyos, la observaba con tanta intensidad que la hacía temblar de arriba abajo mientras su corazón latía con desenfreno bajo su pecho. Se sentía confusa cuando reaccionaba de ese modo ante su mirada. ¿Una mirada podía provocar taquicardia? No lo creía, aunque él parecía tener la capacidad de provocarle taquicardia… Al menos, su corazón sufría taquicardia cuando la observaba con aquella intensidad que quemaba. Respiró hondo reprendiéndose a sí misma por su exageración. Apenas se conocían, apenas habían intercambiado unas pocas palabras, los dos eran sobrinos de Nona, vivían en países diferentes y lo más importante; ella tenía novio (muy reciente, cierto. Tan reciente que no se habían visto desde que habían acordado comenzar a salir, pero su novio, al fin y al cabo) y él tenía novia. Eso había entendido de su hermana Alba la tarde anterior…
Samantha dejó escapar el aire de sus pulmones. Las palabras de Alba, de algún modo, le habían molestado, provocándole a su vez, un extraño aturdimiento al que no le encontraba sentido. Incluso había comenzado a cuestionarse qué era aquello que había experimentado. ¿Celos? ¡¿Cómo iba a sentir celos?! No, no podían ser celos, aunque le hubiese molestado saber que tenía novia. Era absurdo. Una persona no podía enamorarse de otra a la que no se conocía solo por su aspecto. Imposible. Podía sentirse atracción por el físico de alguien, por la personalidad o el comportamiento, pero… ¿Amor? No. ¿Sin conocerse? No. Rotundamente… Aunque su amiga Hailey era una fiel defensora del amor a primera vista. Según ella, sus dos últimos novios habían sido producto de fulminantes flechazos. Sam apostaba más por la atracción física que por el flechazo en sí, sin embargo, Hailey apoyaba su teoría del flechazo con argumentos que ella nunca había comprendido del todo hasta que…, la mirada de él había caído sobre ella como un ave rapaz sobre su presa.
«No seas idiota, Sam. Te atrae. De acuerdo, hay algo en él que te atrae mucho. Pero nada más», se dijo con irritación.
Desvió la vista hacia el bolsillo de su pijama cuando su teléfono vibró avisándola de un mensaje. ¿Ian? 

Mom:
Acabo de llegar a casa. Papá llega a las nueve. Dejaré que descanse durante la mañana y por la tarde iremos a Coquitlam. Supongo que verás este mensaje cuando despiertes. Hasta mañana, Sam. Te quiero.

Samantha estuvo tentada a responder, pero eran las dos menos cuarto de la madrugada. Conocía a su madre, preguntaría el motivo por el que estaba despierta tan tarde, así que volvió a guardar el móvil. No podía decirle que se había desvelado pensando en él. ¿Cuándo había perdido ella el sueño por alguien? Nun-ca. Ja-más. Ni siquiera por Ian. Y Ian le gustaba mucho… ¿Verdad?
Gimió tapándose el rostro con las manos unos segundos.
Lo que necesitaba era volver a Vancouver. Cuando regresase a su hogar, con Ian y sus amigos, recordaría aquella noche con diversión. Se reiría de sí misma. Se reiría mucho. Muchísimo. Se desternillaría…
«Estás loca, Sam», se dijo con exasperación.
Hacía casi medio año que los horarios de vuelo de sus padres no coincidían, sin embargo, cuando eso sucedía, la dejaban con Nona. Se llevaban bien y se divertían haciendo cualquier cosa; desde repostería hasta zumba. Además, ahora, ella siempre agradecía cualquier ayuda con los quintillizos; Adam, Connor, Ethan, Joel y Liam. A veces, incluso le resultaba difícil distinguir quién era quién.
Suspiró.
Si los horarios de vuelo de sus padres no hubiesen coincidido días atrás no le estaría sucediendo nada de lo que le estaba sucediendo. Lo habría conocido durante la comida familiar que Nona quería organizar y, en ese preciso instante, no estaría tan confundida pensando en un chico que no era su novio cuando debería estar pensando en el amigo que ahora sí era su novio.
«NO pienses más en él… ¡Piensa en Ian!», se ordenó con irritación.

BOSCO Y SAMANTHA

—¿No puedes dormir?
Samantha casi se cayó del columpio, en el que apenas se balanceaba, al escuchar su voz. Giró el rostro con sobresalto y..., sí, él estaba ahí. Con una camiseta gris que marcaba su torso y un pantalón de chándal negro que caía sobre sus caderas de forma peligrosa. En el jardín. Con el cabello oscuro revuelto y apoyando uno de sus hombros en el barrote del columpio.
Lo contempló sin saber qué decir. Su corazón comenzó a latir de forma apresurada. Le temblaron las rodillas y su vientre se contrajo con nerviosismo.
Pestañeó como si con ese gesto pudiera hacerlo desaparecer. No desapareció. Permaneció donde estaba observándola con diversión. ¿Qué hacía él ahí? No había escuchado sus pasos al acercarse… Se fijó en sus pies. Iba descalzo. Cuando elevó la vista, él sonrió con aquella sonrisa de medio lado que le había visto otras veces, y entonces fue consciente de que no había respondido su pregunta. Tenía que dejar de mirarlo. Y respirar. Respirar era importante. Incluso necesario para vivir. Y responder. Tenía que decir algo. ¡Lo que fuese!
—No —murmuró aprovechando el momento para coger aire.
«Has articulado una palabra. Bien hecho, Sam», pensó felicitándose con ironía.
—No quería asustarte… ¿Puedo? —preguntó indicando con una mano el columpio que había a su lado.
Ella se encogió de hombros diciéndose que podía hacerlo. Podía hablar con él. No había ninguna razón que le impidiera mantener una conversación racional. Observó el perfil de su rostro mientras se balanceaba con lentitud junto a ella. 
—¿Tú tampoco? —preguntó envalentonándose.
Él ladeó la cabeza.
—No… ¿Te importa si hablamos en mi idioma? Mi inglés no es tan bueno como tu español.
Ella asintió con la vista.
—No es tan bueno, pero gracias —dijo en voz baja.
«Una frase entera y sin tartamudear, Sam», se animó a sí misma.
Él sonrió.
—Es más bueno que mi inglés. ¿Hablabas con tus padres? —Ella lo miró con curiosidad—. Estaba en la cocina. Te vi desde la ventana.
Samantha negó con la cabeza. Nunca mentía y no vio motivo alguno para comenzar a hacerlo esa noche, en ese momento, en ese jardín, con él.
—Con mi novio —murmuró.
«¿Novio? ¿Tiene novio? ¡Mierda!».
Bosco cogió aire intentando ocultar su sorpresa, aunque al parecer, no lo hizo con la suficiente rapidez, porque ella lo observó reprimiendo una sonrisa que él no pudo dejar de percibir en su expresión.
—¿No eres demasiado joven para tener novio? —inquirió con un atisbo de irritación en su tono de voz.
«¿De verdad has dicho eso? ¡Serás capullo!», se reprendió al instante.
Samantha agrandó los ojos. Después, rio con cierto nerviosismo.
—Tus hermanas tienen novio. Y tienen quince y dieciséis años —apuntó.
Bosco entrecerró los ojos.
—No son sus novios. Solo quedan con ellos de vez en cuando. Con su grupo de amigos —agregó.
Ella frunció el cejo.
—¿Y no es lo mismo?
Bosco resopló.
—No.
«Es lo mismo, pero no pienso reconocerlo».
—Aquí sí lo es —dijo ella apartando la vista.
Guardaron silencio un instante.
—¿Lo saben tus padres? —preguntó Bosco tras encajar con fastidio su comentario.
Sam giró el rostro para contemplarlo mejor. ¿Estaba molesto? Lo parecía, sin embargo, no lo conocía lo suficiente para afirmarlo. De hecho, NO lo conocía para afirmarlo…, pero lo parecía.
Él apartó la vista mirando al frente.
—No suelo tener secretos con mis padres —murmuró ella—. Además, lo conocen. Éramos amigos antes de comenzar a salir —explicó, sin saber del todo porqué lo hacía.
Él pareció descolocado por su respuesta. 
—Vale, ten cuidado —siseó con gesto serio.
—¿Con qué? —preguntó ella de inmediato.
«¿Os enrolláis? ¡Ni se te ocurra preguntarlo, Bosco!», se ordenó.
—¿Os enrolláis? —preguntó girando el rostro para mirarla.
Ella agrandó los ojos con asombro.
«¡Joder, Bosco!»
—¿Tú no te enrollas con tu novia? —contratacó ella.
«¿Le has preguntado si se enrolla con su novia? ¡Tierra trágame! ¡Ya!», pensó Samantha.
Bosco carraspeó desviando la mirada.
«Y follamos, pero no es mi novia».
—Es lo que se hace cuando alguien te gusta —contestó, sin embargo.
Se balancearon durante unos minutos en un silencio bastante incómodo.
—Oye, mira… —Resopló mientras ella lo contemplaba con expectación—. He sido un idiota preguntándote eso, pero ten cuidado, ¿vale? ¿Entiendes lo que quiero decir?
Ella lo observó unos segundos sin decir nada.
—¿Por qué te importa? —preguntó con extrañeza.
«KO, Bosco».
—Bueno… —Carraspeó mientras pensaba en una respuesta que no lo hiciera parecer más idiota—. Tienes la edad de mis hermanas, podrías ser mi hermana y…, en fin, las hormonas de los chicos a vuestra edad están por las nubes. Siempre están dispuestos a pillar —continuó con indecisión—. Seguro que sabes a lo que me refiero… Deberías decir algo para que me calle de una…
—No digas nada más, por favor —murmuró ella tapándose las orejas en un gesto de humor antes de sonreír con timidez.
Tras unos segundos en los que no dejaron de observarse, Bosco le devolvió la sonrisa con cierta inseguridad.
—Tendré cuidado —murmuró Samantha apartando sus ojos de él.
Bosco soltó el aliento. No sabía si aquella respuesta debía tranquilizarlo, lo que sí sabía era que imaginarla echando un polvo con su novio o con cualquiera..., le fastidiaba. Mucho. Resopló de forma mental contra sí mismo. No le molestaba que Natalia pudiera follar con otros, pero sí pensar en ella…, ¿acostándose con su novio? ¡Era demencial!
Samantha entrelazó los dedos de sus manos. De repente, no sabía qué hacer con ellas. Una extraña tensión crepitaba entre ellos mientras seguían balanceándose en silencio. Lo miró de soslayo tragando saliva.
—Nerea me ha dicho que quieres ser piloto —murmuró en un intento por desviar la conversación hacia un tema más neutral.
La expresión de Bosco se relajó antes de asentir.
—Los aviones siempre me han gustado —explicó elevando los ojos hacia el cielo—, pero cuando tenía diez años vi una exhibición del Ejército del Aire en mi ciudad y, en ese instante, supe que quería ser uno de ellos. No recuerdo querer ser otra cosa que piloto de caza desde entonces. —Giró el rostro hacia ella—. Me he esforzado mucho durante los últimos años para conseguirlo. El próximo mes ingreso en la Academia General del Aire —agregó con un brillo de entusiasmo en su mirada.
Ella lo contemplaba con atención.
—¿Es tu sueño?
Bosco esbozó una pequeña sonrisa.
—Mi meta —dijo sin apartar sus ojos de ella—. ¿Y el tuyo?
Ella le devolvió la sonrisa con rapidez.
—Abrir mi propio estudio de fotografía artística —contestó con vehemencia.
Bosco tragó saliva. La naturalidad de aquella sonrisa fue como un enorme puñetazo en su estómago. Todo su rostro se iluminaba con luz propia cuando sonreía de esa forma.
—¿Artística? —acertó a preguntar.
Samantha asintió.
—Una fotografía se considera artística —comenzó sin apartar los ojos de él—, cuando el fotógrafo la crea con el objetivo de transmitir un sentimiento o una sensación. Buscando la reacción en las emociones. Eso es lo que yo intento —agregó en voz baja—. No sé si lo conseguiré, pero me gustaría dedicarme a la fotografía artística de forma profesional —concluyó.
Bosco la contempló un instante sin decir nada.
—Espero que lo consigas —musitó con sinceridad.
—Tú también —murmuró Sam desviando la vista hacia el suelo.
Bosco observó su perfil mientras detenía el columpio.
—¿Puedo hacerte una pregunta? —inquirió girando el cuerpo hacia ella—. No pretendo ofenderte, es solo curiosidad.
Samantha detuvo el balanceo de su propio columpio y ladeó el rostro hacia él con interés.
—¿Qué?
—¿Por qué te vistes como lo haces? —preguntó fijando la mirada en la suya.
—Porque me gusta —contestó ella de inmediato.
—¿No estarías mejor con unos vaqueros?
Ella negó con la vista.
—¿Por qué debería vestir unos vaqueros cuando siento que no soy yo llevándolos? No me condiciona lo que piensen los demás. Ni lo que digan. No me importa ser diferente —aseguró encogiéndose de hombros—. Me visto para mí y me siento cómoda con mi estilo. A veces, incluso escojo los colores según mi estado de ánimo —confesó con una leve sonrisa—. Creo que la ropa es una forma de mostrar tu identidad. Y a mí no me asusta mostrar la mía.
«KO de nuevo», pensó Bosco con admiración.
—Nunca lo había pensado de ese modo —musitó sin desviar la vista de ella—. En mi armario hay vaqueros, camisetas, sudaderas y mucha ropa de deporte, aunque nunca le he prestado demasiada atención.
—Tal vez no has encontrado tu estilo todavía —dijo sin apartar la mirada de su rostro—. Los vaqueros te sientan bien. —Bosco rio por lo bajo ante su apreciación. ¿Se había fijado en cómo le quedaban los vaqueros? Sabía que le quedaban bien, pero le gustaba saber que ella lo había notado—. ¿Crees que soy rara?
Bosco negó con la cabeza.
—Pensaba que tenías mucha personalidad por vestir así y tu respuesta me lo ha confirmado. —Otra enorme sonrisa iluminó el rostro de ella. Un nuevo puñetazo en el estómago estuvo a punto de doblarlo. ¡Joder! ¿Qué tenía esa chica para que una simple sonrisa originara aquella reacción en él? Bosco inspiró con inquietud antes de volver a hablar—. ¿Es difícil? Me refiero, con los demás. En tu instituto —aclaró.
Ella suspiró.
—A veces —reconoció con una mueca—. Me limito a ignorarlos. Además, tengo unos buenos amigos que no permiten ninguna… ¿Cómo se dice? ¿Burla? —Él asintió—. Burla en su presencia. Y siempre estamos juntos, así que no suelo tener problemas —agregó con sus ojos en los suyos.
Bosco tragó saliva. ¡Mierda! Quería besarla.
—Me caen bien tus amigos —murmuró desviando la vista hacia sus labios.
Sam contuvo el aliento al percatarse de la dirección de su mirada. Su corazón comenzó a bombear dentro de ella con fuerza. ¡No apartaba los ojos de su boca! ¡¿Iba a besarla?!
—No los conoces —musitó fijando sus propios ojos en la boca de él.
—Cualquiera que te defienda me cae bien —susurró acercando su rostro con lentitud.
Permanecieron unos segundos sin decir nada, sin hacer nada. Solo respirando y percibiendo cómo respiraban mientras la atracción que existía entre ellos los envolvía como si fuera una manta.
Samantha elevó la vista hacia sus ojos. Y allí estaba, aquella intensidad que siempre hacía que su mundo dejara de girar…
—Tienes novia —murmuró.
—No es mi novia —musitó él de inmediato.
—Está Ian —susurró.
Bosco permaneció inmóvil, aunque inspiró con fuerza. 
—¿Tu novio? —inquirió en voz baja.
Ella asintió.
Él apenas sonrió.
—No esperes que él me caiga bien. —Samantha se quedó sin respiración cuando sus labios estuvieron a escasos centímetros de los suyos—. ¿Lo miras a él como me miras a mí?
Samantha pestañeó con turbación… Entonces echó el rostro hacia atrás. ¡¿Qué estaba haciendo?! ¿Había estado a punto de permitir que la besara tras compartir una breve conversación? Él no era su novio, él se marchaba a su país en unos días, él… Él anulaba su capacidad para discernir lo que estaba bien de lo que estaba mal. Y aquello…, ¡estaba mal! ¿Por qué se comportaba así con él? ¡Apenas lo conocía! ¿Qué pasaba por su cabeza? No entendía nada de lo que le ocurría. ¡¿Y por qué se sentía tan apabullada ante la idea de que quisiera besarla?! Se levantó del columpio para alejarse de su presencia cuanto antes. Lo que sentía ante su cercanía no era atracción, era… ¡No sabía lo que era!
Bosco la alcanzó tras los primeros pasos.
—No quería decir eso… —murmuró cogiéndola del brazo. Samantha ladeó el rostro con confusión mientras él dejaba caer su mano—. Regálame un beso —susurró capturando su mirada—. Solo un beso.
Samantha apenas podía pensar. ¿Cómo iba a responder? Quería besarlo…, pero le daba miedo besarlo…, quería que la besara…, pero…
Bosco observó su gesto de indecisión antes de alargar la mano hacia su cuello. Cuando ella lo contempló con los ojos muy abiertos esperando, acercó su rostro y la besó. Al principio con lentitud, descubriendo la suavidad de aquellos labios que había querido besar desde que la viera por primera vez al tiempo que controlaba su necesidad de explorarlos a conciencia, sin embargo, tras unos segundos de contención, introdujo su lengua para comenzar a saborear toda su boca, buscando y encontrando las diversas formas en las que sus labios encajaban… ¡Joder! Encajaban a la perfección. Su sabor era enloquecedor. La carnosidad de sus labios, el puto paraíso. El deseo estalló arrollándolo. Deslizó el brazo por su cintura para sostenerla contra su cuerpo, escondió los dedos en el cabello de su nuca y continuó devorando cada rincón de su boca mientras se enredaban en una batalla de lenguas que lo puso a cien.
Samantha no podía pensar. La cabeza le daba vueltas. Desde el instante en el que sus labios estuvieron sobre los suyos se sintió avasallada. Nunca la habían besado de ese modo. Con una pasión que incendiaba su cuerpo y una habilidad que le nublaba la razón. Él sabía lo que hacía. Su lengua recorría su boca con dedicación, a ratos pidiendo, a ratos entregándose, y en otros, dominando cada movimiento de sus labios. Se sentía aturdida por todas las sensaciones que la asaltaban. Abrumada por su sabor. Impresionada por lo que le hacía sentir. Sus bocas se alimentaban la una de la otra. Su respiración bebía de la suya… Se aferró a su cuello enterrando las manos en su pelo mientras se fundía con él apretando sus senos en la solidez de su pecho. Él jadeó antes de sujetar su culo presionando su erección contra su pelvis. El deseo por él inundó cada rincón de su cuerpo. La pasión como guía. El instinto como único referente. Sam exploró su boca con mayor seguridad perdiendo la noción del tiempo… En algún momento, él caminó llevándola consigo, sosteniéndola junto a su torso y sin abandonar sus labios. Sus cuerpos, ocultos tras los abetos, se entrelazaron sobre el césped. Sus manos acariciándose. Sus bocas en constante duelo. Solo iba a ser un beso. Un beso…















 

11 de septiembre de 2020

Valle de sueños, Beatriz Manrique


 













 
Valle de sueños
420 páginas 
Serie: Sueños #1
 Autopublicado
Precio: 15'85€ // 3'15€  (Kindle  Unlimited)
S I N O P S I S
«Frívola, altiva, insípida en su conversación y carente del atractivo necesario para despertar el interés de cualquier hombre que se preciase de serlo».
Melissa Andersen pertenece a una familia acaudalada de Green Bay, junto al lago Míchigan, una ciudad a la que acude buena parte de la sociedad de Chicago durante el periodo estival. Uno de ellos es Craig Donovan... Un hombre, cuyas palabras la han lastimado más de lo que está dispuesta a admitir.
«De aspecto mediocre, tedioso, falto de modales y desprovisto de toda cualidad para atraer la atención de una mujer de su clase».
Craig Donovan se ha trasladado a Green Bay, ante la insistencia de su socio y amigo, con la intención de establecer contactos comerciales que favorezcan sus negocios, a pesar de que en las veladas y los salones de baile, se encuentre con Melissa Andersen... Una joven, cuyas palabras lo han herido más de lo que está dispuesto a reconocer.
Melissa vigila a Donovan con el propósito de eludirlo. Craig examina los salones con el único objeto de evitar la presencia de la señorita Andersen. ¿Qué podría suceder por compartir espacio en la misma estancia?

Hoy os traemos a Mi rinconín la reseña de la última novela publicada de Beatriz Manrique, Valle de sueños. Si seguís el blog probablemente sepáis que hemos leído casi todos sus libros y, de hecho, tenemos reseñadas algunas de sus obras aquí y otras en Goodreads.
Me hice con el ejemplar gracias al concurso que la autora promovió en sus cuentas de Instagram y Twitter, donde ella lanzó unas pistas para que adivinásemos el título del libro y fui una de las afortunadas que acertó, :)
Confieso que no acostumbro a leer mucha romántica histórica nacional porque casi siempre tiro por autoras extranjeras cuando me apetece leer algo de este género. Sin embargo, con esta autora suelo tener muy buenas experiencias lectoras en todas las ocasiones en que la he leído.

Si bien el libro pertenece a una serie, en él se nos cuenta una historia autoconclusiva entre la joven Melissa Andersen y el atractivo Craig Donovan. Ambientada en Estados Unidos a finales del siglo XIX, en esta novela la autora nos traslada más concretamente a Chicago, de dónde es natural nuestra protagonista, aunque el escenario que cobra más importancia y dónde se desarrolla casi toda la historia es Sonoma, California.

La acción comienza en un baile con un desagradable tropiezo, un malentendido del que ninguno de los dos es culpable, pero que provocará que nazca cierta enemistad entre ambos y propiciará que se establezca una relación enemies to lovers muy curiosa. Mi compi Vero y yo incluimos esta novela en el post "matrimonios de conveniencia", así que ya os podéis hacer una ligera idea de qué va el tema.
Me ha gustado cómo nos presenta el primer enredo y la manera de desenvolverlo. La trampa en la que les hacen caer determina el inicio de la relación de esta pareja y, aunque no comienzan con muy buen pie debido a unos desafortunados comentarios, los dos se desean por mucho que se empeñen en ocultarlo. La autora no nos lo deja entrever así de primeras, y es algo que me ha gustado porque me ha mantenido intrigada por saber hasta cuándo se aguantarían o quién de los dos sería el primero en dar su brazo a torcer. Y no os preocupéis por eso porque Beatriz no nos hace esperar demasiado, Xd.
Ya sabemos aquello de "el deseo nubla los sentidos" (como tiene que ser en toda novela romántica que se precie) y precisamente eso es lo que los empuja a tomar decisiones que terminan por resultar muy satisfactorias para ellos y, de paso, también para nosotras que nos damos el gustazo de leerlo. Y ahora os cuento un poco qué me han parecido los protagonistas. 

Melissa es una joven de clase y pertenece a una buena y respetada familia estadounidense. Ha vivido entre algodones, así que tal vez por eso al principio puede parecer que es un poco frívola o superficial e incluso cabezota. Esto no hizo que me cayera mal, al contrario, la encontré incluso graciosa. Después, a medida que fui leyendo le tomé aún más cariño y simpatía. De hecho, creo que es el personaje que tiene la evolución más positiva de toda la novela. Aunque haya vivido de forma privilegiada, ella es capaz de adaptarse a cualquier ambiente. Tiene un gran corazón y es algo gruñona, y esto es uno de los rasgos de su personalidad que más gracia me ha hecho, porque da lugar a situaciones de tensión con Craig con las que me he reído mucho.
Él, por su parte, a mí me ha encantado. Es un hombre con un pasado duro que se ha tenido que hacer a sí mismo a base de golpes de la vida y muchas carencias afectivas. Todo ello se explica a lo largo del libro porque la autora intercala estos hechos pasados con el presente bastante bien, por cierto. 
Craig posee un carácter pacífico y serio. Aunque es cierto que le cuesta sonreír, tiene sentido del humor y esto es algo que yo siempre adoro mucho en un personaje. Por otro lado, también es complicado hacerlo enfadar. Me gustó mucho su personalidad tranquila, cualidad que hace irritar muchísimo a Melissa y que a mí me parece que, en ocasiones, él sacaba a relucir a propósito para "cabrearla." Esto genera situaciones y diálogos la mar de divertidos entre ellos. 

Los choques entre la pareja son una delicia. El de ellos es un amor que se cuece poco a poco, aunque la atracción sea casi inmediata. Me han parecido muy bonitas las miradas de reojo que se profesan, el proceso de empezar a sentir algo más por la otra persona, los pensamientos de uno y de otra, los roces, la manera en la que ambos cuidan del otro sin quererlo mostar abiertamente, los pequeños detalles del día a día, la convivencia. . . He disfrutado mucho de cómo iban enamorándose y, sobre todo, descubriéndose. Me ha parecido una pareja que encaja muy bien, con bastante química y creo que eso es uno de los puntos fuertes en esta historia.

En cuanto al entorno y ambientación, decir que Beatriz suele plasmar siempre en sus novelas de manera muy precisa y acertada cada detalle. En este libro creo que ha conseguido lograrlo de nuevo, porque está bien documentado, te hace partícipe de la época e introduce la información justa y bien contada. Creo que construye historias muy interesantes, esta especialmente me llamaba la atención porque no he leído mucho sobre viñedos, la explotación del petróleo y el tema del Pony Express, así que me pareció atrayente el período y el lugar en el que se desarrolla la novela. 
Es un libro dónde prima la sencillez, pero la historia resalta porque la autora la adereza con mucha dulzura, posee un buen ritmo y le da un toque especial de ternura y pasión. 

Creo que este ha sido el libro de la autora que más me ha gustado hasta ahora. No es que pueda compararlo con los anteriores, puesto que no tienen absolutamente nada que ver con este, pero creo que ha sido el libro que más he disfrutado y el que me ha tenido más enganchada. 
Otra cosa que quiero destacar son los fabulosos secundarios que nos presenta (especialmente una pareja que da mucho juego y nos regala unos momentos de tensión maravillosos). Son personajes que tienen la capacidad de brillar en la historia y esto hace que desees saber más. Creo que Beatriz se ha animado y escribirá la historia de algunos de ellos que, sin duda, la merecen. 
En definitiva, Valle de Sueños ha sido una lectura preciosa, ágil, tierna y con sus puntos divertidos, personajes adorables y una trama bien hilada que logra envolverte.



1 de abril de 2019

El Sr. Jaguar, K.A MERIKAN

El Sr. Jaguar
K.A. Merikan
126 páginas
Autopublicado
Precio: 2'99€ (edición digital)
Goodreads
La vida de Mike Miller se ha ido la mierda. El que un día fuera el quarterback más popular del instituto, ahora trabaja en una gasolinera en medio de la nada. Lo último que necesita es encontrarse con el chico al que solía atormentar en sus días de colegio y, lo que es peor, ver lo bien que a este le ha ido en la vida: ahora James es millonario y conduce un impresionante Jaguar plateado. ¿Podría su día ir peor? Sin duda, pero James «Lovelace» Austin también podría acabar siendo su vía de escape del trabajo que tanto odia.
Cuando James Austin para en una vieja y destartalada gasolinera y se encuentra con Mike Miller —abusón de instituto y amor platónico, todo en uno— cree que por fin las estrellas se han alineado a su favor y que podrá tener su esperada venganza de una vez por todas. Pero la situación se vuelve aún más surrealista cuando James descubre que Mike es gay y decide que, en vez de humillarle en su lugar de trabajo, le contratará durante el fin de semana para que le acompañe a una conferencia. Un tío bueno de su brazo es el accesorio perfecto para lucir ante sus amienemigos.
El único problema es que un Mike Miller gay podría reavivar muchos recuerdos del pasado y si James pretende mantener su corazón de empollón a salvo del deportista cachas, va a tener que poner cierta distancia entre ellos. Todo sería mucho más sencillo si Mike no le estuviera tirando los trastos descaradamente. Pero ¿y si en lo único que está interesado este
<AVISO PARA NAVEGANTES>
♦Os recuerdamos que todo esto son nuestras opiniones personales basadas en la lectura y que no hay nada como leer y  juzgar por uno mismo ;) 
♦Los efectos secundarios de cada libro son diferentes dependiendo del lector.
♦Cuando ponemos una nota que está entre 2 puntuaciones normalmente es porque no estamos seguras con cuál se quedará así que esperamos un par de semanas para que se asiente la lectura ;)
♦Para gustos hay colores y para jardines flores y que a nosotras no nos guste un libro no significa que sea una 💩 de la vaca y que a ti no te vaya a gustar.
♦Hemos decidido quitar la puntuación de las reseñas porque me da rabia que mucha gente solo se base en eso y no en lo motivos por los que he llegado a esa puntuación, no obstante en Goodreads seguiré puntuando los libros.
Después de las instrucciones de uso ¡vamos allá!

Tras conocer a las autoras en esta entrevista que les hicimos (si no la habéis leído no se a qué esperáis! XD) ahora toca conocer su primer libro publicado en castellano El Sr. Jaguar.

No os podemos contar más de lo que la sinopsis dice, así que vamos allá!


♦Vero♦
-¿Qué me ha parecido?-
Me ha gustado mucho, es una lectura ligera que nada más empezar me dejó ojiplática pero una vez que vi como era Mike ya solo me dejé llevar y soltar carcajadas constantemente. A pesar de haber momentos de morir de risa también hubo otros momentos más serios.

-Los personajes-
Mike a pesar de ser una persona que habla muy cómicamente de todo, también tiene su corazoncito y sus remordimientos de conciencia y sus sueños truncados :/
Aparenta ser de una manera, pero en el fondo, esa forma de actuar, es un escudo que utiliza contra el mundo. Su familia le dejó de lado por su orientación sexual y está solo en el mundo, en un mundo que apenas conoce ya que su vida consiste en trabajar en la gasolinera e ir al gimnasio, apenas se relaciona con gente y mucho menos tener una relación con alguien.
James es más serio o introvertido, y a pesar de ser majo, hubo un momento, en el libro, que se portó de una manera con Mike que bajó el buenrollismo de la historia. Por una parte, este comportamiento por su parte es normal, porque lo que le sucedió en el instituto lo llevará a cuestas siempre, pero él tampoco sabe la verdad de lo que regía a Mike entonces y que todo le salía mal y parecía una cosa cuando en realidad tenía que ser otra. Vamos un cúmulo de desdichas.
James tras dejar el instituto y las malas experiencias allí vividas ahora se reencuentra con Mike siendo un triunfador, montado en un Jaguar y la cartera llenita de billetes.


-Conclusiones-
Este es un libro muy cortito, una novella o historia corta, cada uno lo denomina de una manera.
No es un libro romántico, más bien es el comienzo de algo.
Por norma general los libros con tan pocas páginas no me suelen gustar y mucho menos les pongo las 5 estrellas, porque me quedan cortos. EL SR. JAGUAR me gustó mucho y lo disfruté porque me reí lo que quise y más pero no se lleva el 5 por ese detalle personal, le faltan páginas, y mi querido epílogo, jajajaja, no perdono uno! XDDD


♦Ale♦

-¿Qué me ha parecido?-
Es una lectura muy cortita, sencilla, que lees en un visto y no visto, pero que me ha gustado mucho. Aunque la situación que se produce me ha parecido muy inverosímil, el libro me ha divertido y me ha hecho pasar una tarde estupenda.

-Los personajes-
Mike es sin duda el que lleva la voz cantante en esta historia, el que aporta los momentos divertidos. Su poco filtro hace que suelte por la boca las burradas más grandes. En el fondo es un joven que lo ha pasado muy mal, aunque las autoras no se extienden en profundizar en los dramas de cada uno. Es un chico al que no ha acompañado mucho la suerte, se siente un fracasado y solo espera a que le llegue una oportunidad para salir del pueblucho en el que vive.

Cuando nos cuenta el porqué se encuentra en esa situación, me causó mucha ternura. Es el típico que puede parecer lanzado y ligón, pero nada más lejos de la realidad. En el fondo, es el que menos experiencia tiene de los dos en las cuestiones de sexo (aunque aprende rapidísimo el tío, XD).

Me gustó mucho su carácter abierto y desinhibido.

James es la parte más racional en la pareja. Es un chico que se ha esforzado estudiando para conseguir lo que hoy día tiene: éxito, dinero, ligues (aunque él es más de novios formales)... Sin embargo, aún le pesan aquellos años de instituto en los que fue el blanco de todas las burlas debido a su orientación sexual. Su salida del armario en el centro escolar fue un desastre y es algo que todavía duele cada vez que lo recuerda.

Creo que ese es el motivo por el que actúa de forma desconfiada con respecto a lo que despierta en élMike, incluso hubo un momento en que me pareció que hería los sentimientos de Mike con toda la intención de dañarlo. Lo entendí, porque el otro también se pasó tres pueblos en aquellos años y es lógico que haya un pelín de resentimiento.

Primero sienten una atracción pura y dura y, después de esos días juntos, se convierte en algo más.

-Conclusiones-
Es una novella introductoria en la que se nos cuenta el romance o, más bien, el comienzo del romance entre esta pareja. Es sexi, erótica, y las escenas de sexo son bastante hot.
Una historia ligera, ideal para entremeter entre otras lecturas más intensas. Para mi gusto han faltado páginas, me he quedado con ganas de saber sobre sus pasados, sus dramas y sus vidas. En definitiva, más sobre ellos.


Bueno chicas, pues hasta aquí la reseña conjunta de hoy. Esperamos que os haya gustado y que nos contéis qué os parecen estos chicos ;)

¡Hasta la próxima, nos leemos!







                                                                   V e r ó n i c a  








7 de marzo de 2019

La verdad de Anna Guirao, Lorena Franco

LA VERDAD DE ANNA GUIRAO  
247 páginas
Autopublicado
Precio:11'35€ // 3'79 € (edición digital) Kindle Unlimited
NUNCA SE ESTÁ LO SUFICIENTEMENTE CERCA DE LA VERDAD.
Esta no es la historia de una desaparición. Es la historia de lo que ocurre después del final feliz.
La popular actriz Anna Guirao nunca se caracterizó por ser una víctima, pese a que la tarde del 19 de abril de 2019 se la llevaron a la fuerza y la encerraron en un zulo bajo tierra durante trece meses.
Un año más tarde, cuando todos daban por hecho que Anna Guirao estaba muerta, la encuentran perdida en un bosque próximo al pueblo de Portella, Lérida, con el que no guarda ninguna relación. También descubren el cadáver de su supuesto secuestrador, pero Anna no sabe decir qué ocurrió. Adrián, su marido, que ha rehecho su vida con Inés, la ayudante de Anna, no se muestra contento por su regreso y Samuel, su hijo de ocho años, se niega a verla. Solo su hermana Lara permanecerá a su lado, pero incluso ella tiene secretos que ocultar que la inspectora Isabel Morgado tratará de desvelar.
¿Quién quiso hacer desaparecer a Anna Guirao?
¿Fue obra de un loco o se esconde alguien más?
¿Quién dice la verdad?
¿Quién miente?
¿Quién es la bruja del cuento?
       <AVISO PARA NAVEGANTES>
♦Os recuerdo que todo esto son nuestras opiniones personales basadas en la lectura y que no hay nada como leer y  juzgar por uno mismo ;) 
♦Los efectos secundarios de cada libro son diferentes dependiendo del lector.
♦Cuando ponemos una nota que está entre 2 puntuaciones normalmente es porque no estoy segura con cuál se quedará así que espero un par de semanas para que se asiente la lectura ;)
♦Para gustos hay colores y para jardines flores y que a nosotras no nos guste un libro no significa que sea una 💩 de la vaca y que a ti no te vaya a gustar.
♦Hemos decidido quitar la puntuación de las reseñas porque me da rabia que mucha gente solo se base en eso y no en lo motivos por los que he llegado a esa puntuación, no obstante en Goodreads seguiré puntuando los libros.
Después de las instrucciones de uso ¡vamos allá!

¡Hola! Aquí nos tenéis de nuevo juntas (que no revueltas, XD), en una nueva entrega de reseña conjunta. Esta vez el libro que hemos leído se trata de un thriller, La verdad de Anna Guirao, de la autora Lorena Franco.
Os contamos un poco de qué va y, luego, cada una comentará sus propias impresiones sobre la lectura.

Anna Guirao es una actriz española muy conocida. Está casada con Adrián, un guionista, y ambos forman un matrimonio aparentemente sólido, aunque esto es solo de cara a la galería, porque la realidad es otra bien distinta. Tienen un hijo de siete años en común y viven en Barcelona, en una buena casa ubicada en una de las mejores zonas de la ciudad.
De pronto, un 19 de abril Anna desaparece de su propia casa sin dejar rastro, es como si se hubiera esfumado de la faz de la tierra. Y lo que ocurre es que la han secuestrado y retenido en contra de su voluntad en un zulo en medio del bosque durante trece largos meses. Nadie parece saber nada, pero todos parecen esconder algo.

♦Vero♦
-¿Qué me ha parecido?-
Me ha parecido un libro muy entretenido desde el principio.
Va alternando diferentes puntos de vista y también presente y pasado, así vemos a Anna, en todo su esplendor, antes del secuestro y nos damos cuenta de lo mala bitch que es.
Según entran en escena personajes, y se ve el pasado, te das cuenta de que  cualquiera de ellos tiene suficientes motivos para estar detrás de su desaparición. Hasta a mí me entraron ganas de tirarla por un precipicio! XDD
Es un libro sencillo y a la vez lleno de enredos, no se si me explico, jeje. 


-Los personajes-
A pesar de que el libro no llega a las 300 páginas cuenta con muchos personajes pero, para mi, a ninguno le falta detalle. De todos los personajes sospeché, de to-dos, hubo un momento que llegué a pensar que Anna era la que lo había orquestado todo.
A Anna se la odia en el momento que se la conoce un poco, y el resto de personajes parecen sospechosos porque algo esconden y porque, vamos a ver, relacionarse mínimamente con Anna te provoca ganas de abofetearla como poco.

-Conclusiones-
LA VERDAD DE ANNA GUIRAO es un thriller adictivo y confuso, durante la lectura se sufre un continuo cambio de opinión. El ritmo es constante y la autora es clara y concisa, nada de irse por las ramas con "detalles paja" y eso me gustó mucho, al lío, al lío, XD. He leído otros thrillers, en los que a los autores, se que les va la paja de las manos, quieren poner tantos detalles y tantas cosas que al final más de medio libro no tiene nada que ver con la trama  principal.


♦Ale♦
-¿Qué me ha parecido?-
Se trata de un thriller que me ha mantenido en vilo y ha provocado que, en mi cabeza, empiecen a formarse elucubraciones y teorías casi desde el principio sobre quién es el malo de la película. Tiene muchos de los ingredientes que considero importantes para que un libro de este género llegue a gustarme: suspense, intriga, giros inesperados... Además, creo que la autora conduce muy bien los hilos de la trama y el misterio que ronda a la protagonista se mantiene constante en todo el libro. Otra de las cosas que me ha gustado es que conozcamos los diferentes puntos de vista de los personajes implicados.

La verdad de Anna Guirao de Lorena Franco. Edit by ig@alejand_mp tw@Alejand152631. Mi rinconín de lectura blogspot.-Los personajes-
Me ha parecido que estaban bien definidos. Me han descolocado durante toda la lectura con sus extrañas actitudes y con los engaños y argucias en los que se veían envueltos. He sospechado de todos y me ha sorprendido el pasado de cada uno de ellos. Ninguno es lo que parece ser y creo que esto es un punto fundamental en un libro de este género, que te confundan, que la historia dé muchas vueltas y, sobre todo, que no puedas dar nada por hecho porque terminarías equivocándote.

-Conclusiones-
 La verdad de Anna Guirao es un thriller convulso, un torbellino de mentiras y pasados ocultos que mantiene el interés lector desde el principio hasta el final. La tensión está bien lograda pero, quizá, en la manera de expresar las emociones, lo he visto más flojo. Sobre todo en las partes donde se supone que la protagonista debía sentir miedo por la situación vivida.
No obstante, me ha parecido una buena lectura y me ha entretenido. Tengo que resaltar que he notado al menos un loísmo y un error en la edición del archivo como es la ausencia de la preposición "de" en una frase.
Con respecto al final, he de decir que me sorprendió. Destaco especialmente el resentimiento y el odio brutal  que siente hacia Anna uno de los personajes, entre otros, porque aquí no se libra de odiarla ni el gato (y con motivos). Esto es una de las cosas que mejor refleja la autora en la historia.


Bueno, pues hasta aquí esta nueva entrega de reseña conjunta. ¿Qué os ha parecido? ¿Qué tal os lleváis con los thrillers? Ya sabéis, podéis contarnos lo que queráis ;)

¡Hasta la próxima, nos leemos!

 V e r ó n i c a
En colaboración con la autora